La detección de este nuevo planeta extrasolar, que ha sido llamado
CoRot-Exo-1b, es el primer éxito científico de una misión espacial
dedicada a este propósito. El telecopio espacial COROT fue lanzado a
finales de 2006 con un doble objetivo: por un lado, el estudio del
interior de estrellas diferentes al Sol con el método de la
Astrosismología; y, por otro, realizar un rastreo a la búsqueda de
planetas como el nuestro, con una precisión nunca antes alcanzada.
La rapidez de este descubrimiento junto con la calidad y la precisión
de los resultados han superado ampliamente las previsiones. “Esto abre
la esperanza a que, en los próximos años, pequeños planetas análogos a
la Tierra puedan ser detectados por el satélite”, explica Hans Deeg,
investigador del IAC y coordinador de las observaciones fotométricas de
seguimiento de los candidatos a planetas que descubre COROT.
El método empleado por el satélite en su búsqueda de planetas ha sido
el de los tránsitos a través del cual se pueden medir pequeñas
disminuciones en el brillo de una estrella cuando un planeta atraviesa
nuestro campo de visión. En el caso de CoRoT-Exo-1b, el planeta orbita
un astro similar al Sol con un periodo de aproximadamente un día y
medio y está situado a cerca de 1.500 años luz de la Tierra, en la
constelación de Monoceros.
Durante los 60 días que ha durado su observación, el estudio
espectroscópico ha revelado que se trata de un gigante de gas muy
caliente mayor que Júpiter. Igualmente impresionantes han sido los
datos astrosismológicos de las estrellas observadas por COROT que
demuestran claramente la presencia de modos de oscilación relacionada
con la actividad magnética del astro y cuyo análisis ayudará a los
científicos a comprender su estructura interna y edad.
El grupo del IAC
La participación española en el proyecto, coordinada por Rafael
Garrido, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), ha sido muy
activa desde sus inicios. El grupo del IAC ha contribuido durante
varios años a su preparación, con observaciones desde los telescopios
del Observatorio del Teide (OT) y del Observatorio del Roque de los
Muchachos (ORM), definiendo y cartografiando las potenciales zonas de
muestra y caracterizando estrellas de interés especial. El resultado de
estas observaciones ha sido decisivo para la selección final de los
objetos a observar.
De hecho, a finales de marzo la misión detectó dos candidatos a
planetas que se intentaron observar con espectrografía y fotometría
terrestre. El candidato que finalmente se confirmó como planeta no
puedo observarse debido a que no era visible desde Canarias durante las
últimas semanas. Sin embargo, si pudo observarse al otro candidato, con
el telescopio IAC80, que finalmente se descartó como planeta pues
resultó ser un binario eclipsante, un sistema múltiple de estrellas
orientadas de modo que cada componente es parcial o totalmente oculto
por su compañera, resultando una pérdida aparente de luminosidad
similar a la que produce un planeta al pasar delante de su estrella.
Precisamente, detectar planetas alrededor de estrellas binarias
eclipsantes es tarea específica del grupo de investigación del IAC, lo
que proporcionará la oportunidad de liderar el descubrimiento de una
nueva clase de sistemas planetarios.
un planeta;esto me recuerda que el campo magentico (Telsa Field) terraqueo esta disminuido desde hace mas de treinta anos debido a la cupula de cristal ,en la base Hartford (Antartica)long 90.00;.00\' latitud 0.00\'00\' que impide salir el flujo magnetico y la radiacion solar se cuela con mayor facilidad por lo que es,desde mi punto de vista el mayor factor del calentamiento global.
Saludos
JRN