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Tenerife/ La consejera de Empleo y Asuntos Sociales del
Gobierno canario, Marisa Zamora, aseguró hoy que está en contacto con
el presidente de la Audiencia Provincial de Las Palmas de Gran Canaria
sobre la decisión a adoptar sobre la niña ‘Piedad’ y valorar cuál es la
situación “y que no sufra daños para su salud o para su estado físico”,
en el cumplimiento del auto por el que este órgano ordena a devolver a
la menor, de cinco años, a un centro de acogida para iniciar la
reinserción en su familia biológica tras más de dos con un matrimonio
en régimen de preadopción.
Zamora confirmó que en estos momentos el director general del menor,
José Luís Arregui, junto con una médico y técnicos de la Consejería han
ido al centro hospitalario privado, donde ha estado ingresada la menor
tras sufrir dos crisis epilépticas tras conocer que tendrá que ingresar
en un centro, para valorar la situación y el estado de la niña, que la
consejera apuntó parece ya ha recibido el alta médica.
La consejera, en declaraciones ACN Press, indicó que afirmó que está
manteniendo contacto permanente con el presidente de la Audiencia
Provincial de Las Palmas de Gran Canaria para valorar cuál es la
situación y que la niña “no sufra daños para su salud o su estado
físico”.
Zamora reiteró que la Administración tiene que acatar las resoluciones
judiciales “nos guste o no a nivel personal” e insistió en que la
Consejería siempre ha mostrado su postura y ha estado “de alguna manera
al lado de la familia acogente” recurriendo todos los autos dictados
por los tribunales, hasta que ha habido una sentencia definitiva.
No obstante, también recordó que la familia ha incumplido de forma
reiterada los autos de la Audiencia Provicial, incluso el dictado antes
de la sentencia definitiva para pasar a un centro de acogida y ante el
que la Dirección General de Protección del Menor proyectó que lo mejor
era que la niña estuviera dos horas en el centro, “pero la familia
acogente no la llevó”.
Asimismo, recordó que este departamento también se ofreció a hacer una
mediación extrajudicial entre las dos partes, y la familia acogente no
compareció y la Dirección General del Menor no sabía nada de la niña
desde el 16 de abril.
Con todo, la consejera insistió en que este ha sido un caso doloroso
“en el que hemos puesto toda la carne en el asador” y en el que la
Consejería siempre ha actuado diciendo que lo que tiene que primar es
el interés supremo del menor, pero “ante decisiones judiciales las
tenemos que acatar”.

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