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La Laguna/ La alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, y el
presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, acusaron hoy al
gobierno central de demorar intencionadamente la rehabilitación de la
Catedral, y recalcaron que no existen discrepancias técnicas en el
proyecto de demolición de las cubiertas.
Oramas y Melchior destacaron la voluntad de las instituciones canarias
(Gobierno, Cabildo y Ayuntamiento de La Laguna) de asumir la
responsabilidad de la reforma, para que lo demandaron al Estado la
financiación de los trabajos prevista, e incluso propusieron hacerse
cargo de los gastos, con el fin de que los trabajos comiencen cuanto
antes. Esta opción, según Oramas, debería contar con el beneplácito del
Obispado de Tenerife, que es el propietario del inmueble.
Estas manifestaciones surgen después de que el director general de
Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Julián Martínez, anunciara el
pasado martes la elaboración de un nuevo informa técnico para asegurar
que “no existe otra solución posible”.
Según los responsables del Cabildo y Ayuntamiento, el ministerio se
comprometió a presentar en abril la decisión final sobre los trabajos
en la Catedral, y criticaron que ahora se dilate de nuevo la decisión
Oramas calificó de “triste” la decisión del Ministerio de Cultura de
solicitar un nuevo informe, que será presentado dentro de seis meses,
para determinar cuál será la actuación en las cubiertas de la Catedral,
mientras que Melchior la tachó como “una verdadera tomadura de pelo”.
DESMIENTEN QUE EXISTAN DISCREPANCIAS TÉCNICAS
Ante la “falta de discrepancias técnicas” sobre la necesidad de demoler
las bóvedas, como la mejor solución, Ana Oramas sospechó que el
Gobierno central no quiere tomar esta decisión, que a su juicio es la
adecuada, y tiene miedo de tomar otra controvertida en plena campaña
electoral.
Otra de las sospechas de la alcaldesa de La Laguna es que el Gobierno
socialista demore la rehabilitación del edificio para que la licitación
de las obras se inicie el próximo ejercicio que coincide con un año
electoral donde se decidirá el gobierno de España.
Oramas criticó asimismo que el Ministerio de Cultura priorice la
conservación de la Catedral como monumento y renuncie a su uso, con la
importancia de éste para la vida de los laguneros, recordó que el
inmueble lleva cerrado seis años y destacó que si el informe del
ministerio se realiza en tiempo pasarían otros tres años de cierre de
la Catedral.
El presidente del Cabildo de Tenerife resaltó que el informe del
Instituto Eduardo Torroja, que se ha tardado en realizar tres años, “es
claro” sobre la demolición de las cubiertas y afirmó no entender por
que la nueva demora, por lo que calificó la actuación del Ministerio de
Cultura de “verdadera tomadura de pelo”.
Recordó que los trabajos deberían haber estado terminado hace años y
culpabilizó al Estado del retraso, al tiempo que aseguró que si la
rehabilitación estuviera en manos de las instituciones canarias “habría
concluido hace tres o cuatro años”.

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