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Tenerife/ El síndrome de Articulación Temporomandibular (ATM)
es una disfunción que se produce en la articulación que une la
mandíbula con el cráneo y que acaba dificultando o, incluso, impidiendo
la apertura de la boca. Tiene la peculiaridad de que se produce en una
proporción extremadamente superior en las mujeres que en los hombres,
con una relación de 9 casos a uno.
“Evidentemente esta relación indica que alguna causa hormonal debe
afectar a la articulación, pero aún a día de hoy, esa causa se
desconoce”, asegura el doctor Rafael Martín-Granizo, Médico Adjunto del
Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Clínico de Madrid.
Los casos de esta disfunción articular están, además, apareciendo a
edades más jóvenes, según ha asegurado el especialista durante el XIX
Congreso Nacional de Cirugía Oral y Maxilofacial que se está celebrando
esta semana en Tenerife. “Cada vez vemos esta patología con más
frecuencia en nuestros servicios, y cada vez en mujeres más jóvenes,
incluso en niñas que acaban de pasar la pubertad o adolescencia y ya
presentan estos problemas”.
Según el cirujano, esta situación se debe “al modo de vida de hoy en
día, con mayor responsabilidades y mayor estrés que hace que la
articulación se sobrecargue antes”. Esta sobrecarga se produce a la
hora de apretar los dientes o de masticar, “lo que provoca a largo
plazo un problema de disfunción de este tipo”, informa en un comunicado
la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial.
Actualmente, hasta 6 de cada 10 casos tratados en las consultas de
cirugía oral y maxilofacial se deben a esta disfunción. El estilo de
vida actual ha hecho aumentar los pacientes con esta patología, según
el especialista. “Ciertos hábitos perjudiciales para la articulación
mandibular, como el hecho de comer pipas, morderse las uñas, morder
lapiceros, o comer chicle, en exceso, como pasa hoy día producen este
tipo de sobrecarga en la articulación”, apunta el doctor Martín-Granizo.
Las personas que padecen esta disfunción sufren repentinamente
chasquidos, sobre todo durante las comidas “con ruidos que son
incómodos para quien los sufre pues habitualmente son escuchados
también por las personas de alrededor”, apunta el doctor
Martín-Granizo.
A parte de los episodios de dolor que produce en los pacientes, esta
disfunción tiene otros efectos discapacitantes. “Dificultades para la
apertura de boca, para la masticación e incluso para hablar
correctamente. La boca se puede quedar limitada a menos de 25
milímetros de apertura, cuando lo normal son de 35 a 45 milímetros. Hay
algunos casos que no pasan de 11 milímetros, lo que conlleva otro
problema asociado con sus posibles patologías dentales”, afirma en este
sentido el doctor Francisco Rodríguez Campo, Médico Adjunto del
Servicio de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital de La Princesa de
Madrid.
SOLUCIÓN CON ARTROSCOPIA
En los casos más graves de disfunción articulares temporomandibular
(ATM) en los que sea necesaria la cirugía para su corrección, los
cirujanos orales y maxilofaciales apuestan por el uso de un tipo de
cirugía mínimamente invasiva, la cirugía artroscópica. “Se trata de
hacer un tipo de cirugía por pequeñas incisiones o incluso por vía
endoscópica o artroscópica, de tal manera que la recuperación del
paciente sea mucho más rápida. Las secuelas que pueda producir son
mínimas ya que las cicatrices son prácticamente nulas y el tiempo de
ingreso hospitalario es mucho menor, a veces en el mismo día”, destaca
el doctor Martín-Granizo.
Se trata de un tipo de cirugía endoscópica por artroscopia que tiene
unos resultados bastante positivos. “Por encima del 90 por ciento de
pacientes mejoran con esta técnica mínimamente invasiva. Además es un
tipo de cirugía muy poco agresiva para el paciente y que nos da mucha
información porque vemos la articulación funcionando en tiempo real, y
detectamos posibles lesiones interiores”, según el doctor Rafael
Martín-Granizo.
Además, en el Congreso de la SECOM en Tenerife se ha debatido sobre un
reciente tipo de cirugía mínimamente invasiva, con la que algunos
cirujanos orales y maxilofaciales españoles están trabajando de manera
novedosa. “Se trata de una cirugía endoscópica no artroscópica, para
reducir y fijar las fracturas de cóndilo mandibular. Es una cirugía muy
novedosa que está practicando sólo en algunas Unidades españolas, como
el Hospital de La Princesa de Madrid, y en Vigo y Alicante”, afirma el
doctor Francisco Rodríguez Campo.
Hasta ahora el tratamiento de estas fracturas ha sido mediante bloqueo
intermaxilar sin reducción o con reducción y fijación mediante cirugía
abierta, “con el riesgo que puede conllevar de parálisis facial”,
apunta el especialista. “Ahora el riesgo menor y los resultado hasta
ahora, aunque se han hecho pocos casos, es muy bueno”, asegura el
doctor Rodríguez Campo.

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