Según se contaba entonces, el personal que trabaja en el
Edificio Príncipe Felipe, propiedad de la consejería de Empleo y Asuntos
sociales, vienen mostrando su perplejidad desde hace unos dos años por la
cantidad de casos de abortos y cáncer que se han registrado.
Este edificio, que se encuentra en Santa Cruz de Tenerife, concretamente en la C/ San Sebastián nº 53 , frente al Mercado Ntra. Señora de África, alberga las direcciones generales del Menor y
la Familia, la de Juventud, El Instituto Canario de la Mujer y el Centro base
de Atención a las Minusvalías.

Las sospechas comenzaron entre el personal, en el que hay
hasta médicos, cuando detectaron que ya eran demasiado los casos de aborto y de
cáncer, principalmente de mama. Hasta el momento, según hemos podido recabar en
CANARIAS24HORAS.COM se contabilizan 7 casos de aborto y hasta 5 de cáncer. La
mayoría localizados en las oficinas del Centro base de Atención a las
Minusvalías, situado en la primera planta, encima de los sótanos donde se
encuentra una estación eléctrica de media y baja tensión.
Pero ya llega el 24 de mayo y no hay respuesta, por lo que los
Trabajadores de la Dirección General de Protección al Menor y Familia, Centro
Base de Reconocimiento de Minusvalías, Dirección General de Juventud e
Instituto Canario de la Mujer, realizaran este jueves una protesta por el silencio de la administración
y el rechazo de ésta a un estudio que iba a ser realizado por La Universidad de
La Laguna, como consecuencia de una demanda presentada por los trabajadores en
materia de SALUD LABORAL (múltiples casos de enfermedades tumorales, alta
incidencia de abortos presumiblemente causados por, entre otras causas, la
ubicación de transformadores de UNELCO en el interior del edificio, según dice textualmente la nota de prensa remitida a canarias24horas.com.
Los trabajadores y el delegado sindical de CCOO solicitaron
entonces, según informaba canarias24horas.com, a la consejería los análisis
pertinentes, análisis que tendría que realizar una empresa contratada pos
Asuntos Sociales, y que, según se conoce, se llama NOVOTEL. Los trabajadores esperaban
ese informe, pero querían, además, uno independiente y paralelo al de la
consejería. Dicho informe se soliciraría al laboratorio de física médica
(OTIRI) de la Universidad de La Laguna, conocido por sus trabajos en el terreno
electromagnético en Canarias, un profundo estudio de la situación.
La conclusiones debían ser entregadas a los trabajadores, de
no estar contentos con los datos que arrojará el estudio de la empresa
contratada por la consejería, ellos mismos encargaran a la Universidad de La
Laguna un pormenorizado análisis de los
niveles de radiación que sospechan pudieran provenir de la planta eléctrica que
se encuentra en el sótano del mismo edificio. No es casualidad, dicen, que los
mayores casos de aborto y cáncer de mama se den precisamente encima de donde
está el transformador.
Ahora, después de un mes sin conseguir respuesta se echan
literalmente a la calle como medida de presión.