Canarias/
Los
volcanes Pico do Fogo (2.829
metros de altura) y Pico del Teide (3.716 metros de
altura) presentan varias similitudes y diferencias. Ambos son estratovolcanes
asentados en islas volcánicas atlánticas nacidas en el interior de la Placa Africana como
consecuencia de la acción de una anomalía térmica localizada en el manto
inferior (punto caliente).

En el marco de sus respectivos edificios volcánicos
insulares, estos estratovolcanes atlánticos se localizan en el interior de
grandes estructuras volcánicas tipo calderas ocasionadas y/o afectadas por
grandes deslizamientos gravitacionales. Otra de las similitudes entre estos dos
edificios volcánicos se encuentra en la diferencia existente entre la cota
topográfica de sus respectivas calderas y la máxima altura que alcanzan estos
dos estratovolcanes, del orden de los 1.400 metros. Entre
las diferencias se podría resaltar la actividad volcánica registrada en estos
dos edificios volcánicos insulares durante los últimos 500 años. Durante este
periodo de tiempo, unas 25 erupciones volcánicas se han registrado en el volcán
Pico de Fogo, mientras que sólo una erupción volcánica (Narices del Teide o
Chahorra; año 1798) se ha registrado en el estratovolcán Teide-Pico Viejo.
Uno
de los objetivos de los proyectos ALERTA y ALERTA II cofinanciados por el
programa de la iniciativa comunitaria INTERREG III B Açores-Madeira-Canarias ha
sido aplicar el know-how de estos proyectos para profundizar en el conocimiento
del fenómeno volcánico en ambientes insulares oceánicos con la finalidad de
contribuir a la reducción del riesgo volcánico de otras islas volcánicas
oceánicas, especialmente las de Cabo Verde.
Desde
1999 el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), organismo
dependiente del Cabildo Insular de Tenerife, ha realizado trabajos para
contribuir a la reducción del riesgo volcánico en la isla de Fogo (Cabo Verde)
en colaboración con el Instituto Superior de Educãço (ISE) de Cabo Verde.
Recientemente, el grupo volcanológico del ITER ha intensificado esta
colaboración científica en Cabo Verde a petición del ISE, del Laboratório de
Engenharia Civil (LEC) y del Serviço Nacional de Protecção Civil (SNPC) de Cabo
Verde con el apoyo de la Dirección General
de Relaciones con África del Gobierno de Canarias.
Dado
que los gases son la fuerza motriz de la erupciones volcánicas, el grupo
volcanológico del ITER en colaboración con las instituciones de Caboverdianas
anteriormente mencionadas han prestado una especial atención a la
caracterización química e isotópica de los gases que emite a la atmósfera el
volcán Pico do Fogo así como a sus niveles de emisión con la finalidad de
evaluar su actividad. En general las emanaciones de gases a la atmósfera por
los volcanes pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado tendríamos las
manifestaciones visibles de emanación de gases volcánicos a través de las
fumarolas, los penachos y hervideros, y por otro lado las manifestaciones no
visibles al ojo humano de emisión de gases volcánicos, principalmente de
dióxido de carbono, que ocurren a través del ambiente superficial y los suelos
volcánicos de una forma difusa y dispersa; también conocidas como emisiones
difusas. El estudio de ambas manifestaciones de emisión de gases volcánicos es
muy útil para fortalecer el programa de vigilancia volcánica, y de esta forma
contribuir a la reducción del riesgo volcánico dado que fortalece el sistema de
alerta temprana ante futuras y posibles erupciones volcánicas.

Durante una reciente
asistencia científico-técnica del ITER en Cabo Verde solicitada por las
instituciones Caboverdianas a la Dirección
General de Relaciones con Africa del Gobierno de Canarias, el
grupo volcanológico del ITER ha podido materializar una amplia caracterización
de las emanaciones visibles y difusas de gases volcánicos emitidos a la
atmósfera por el volcán Pico do Fogo. Entre las observaciones realizadas se ha
podido igualmente evaluar también la temperatura de las fumarolas y del sistema
hidrotermal asociado a este edificio volcánico.
Uno de los
objetivos fundamentales durante esta reciente asistencia científico-técnica del
ITER en Cabo Verde ha sido evaluar las diferencias de la tasa de emisión difusa
de dióxido de carbono a la atmósfera por el volcán Pico do Fogo entre 1999 y
2007. En la campaña científica realizada por el ITER en 1999, la emisión difusa
de dióxido de carbono a la atmósfera por el cráter principal y la zona de la
erupción fisural de 1995 era del orden de 919 y 2,3 toneladas diarias,
respectivamente. Durante la reciente campaña científica de 2007 estos valores
de emisión difusa fueron del orden de 55 y 0,07 toneladas diarias,
respectivamente. El significativo descenso observado en la tasa de emisión
difusa de dióxido de carbono a la atmósfera por el volcán Pico do Fogo parece
estar estrechamente relacionado con el ciclo eruptivo de este edificio
volcánico insular. Las investigaciones realizadas por el ITER en 1999 tenían
lugar sólo 4 años después de la erupción volcánica más reciente (abril de 1995)
ocurrida en el Pico do Fogo; un edificio que presenta un periodo de recurrencia
de la actividad volcánica de unos 20 años.
Los resultados
obtenidos durante esta campaña científica de 2007 reflejan diferencias muy significativas
entre los volcanes Pico do Fogo y Pico del Teide. La emisión de gases a la atmósfera
por el Pico do Fogo a través de sus manifestaciones visibles es del orden de
las 10.000 toneladas diarias, mientras que esta es del orden de las 35
toneladas diarias para el Pico del Teide. En el caso particular del dióxido de
azufre (SO
2), la emisión del Pico do Fogo a la atmósfera es del
orden de los 6.400
kilogramos diarios mientras que el Pico del Teide emite
del orden los 0,06
kilogramos diarios.
Otro
de los objetivos de la reciente asistencia científico-técnica del ITER en Cabo
Verde era materializar la toma y adquisición de imágenes térmicas en el
interior del cráter del Pico do Fogo con la finalidad de evaluar la temperatura
del sistema volcánico en el ambiente superficial. Mediante el uso de una cámara
térmica se pudo detectar temperaturas relativamente altas asociadas a las
fumarolas existentes en el interior del cráter siendo el valor máximo observado
de 169,7ºC. Para evaluar la temperatura del sistema hidrotermal en profundidad
asociado al Pico do Fogo se tomaron muestras de gases de las fumarolas
existentes en el interior del cráter, y el análisis termodinámico de los
resultados reflejan que esta temperatura es del orden de los 500ºC. Estas observaciones
sobre la temperatura de las fumarolas y del sistema hidrotermal en profundidad
son otras de las diferencias significativas que encontramos entre los volcanes
Pico do Fogo y Pico del Teide. En el caso de este último, las temperaturas de
la actividad fumarólica y la de su sistema hidrotermal en profundidad son del
orden de los 85ºC
y 275ºC,
respectivamente, ambas muy inferiores a las registradas en el volcán Pico do Fogo.