|
Canarias/ El coordinador de la redacción de las Directrices de Ordenación General y del Turismo de Canarias (2002-2003), y Jefe de Servicio de Ordenación del Territorio del Gobierno de Canarias, Faustino García Márquez, advirtió en la mañana de hoy que “de seguirse con la actual política de consumo del suelo, las Islas lo pagarán muy caro, perdiendo, además, de forma irreversible una de sus principales fuentes de riqueza”.
El arquitecto y urbanista canario, que participó hoy en nueva sesión de
Diálogos de Economía y Empresa con una ponencia sobre los limites de
desarrollo y crecimiento en el territorio, dijo, además, que “no
podemos seguir despilfarrando un bien escaso y de valor estratégico
como es el suelo” y pidió una acción “mucho más contundente por parte
de la administración autonómica para desarrollar una verdadera política
de desarrollo sostenible en Canarias”.
García Márquez, que compareció en rueda de prensa junto al director
general de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz
de Tenerife, Vicente Dorta Antequera y el coodinador de Diálogos de
Economía y Empresa, José Luis Rivero Ceballos, se reunió más tarde con
empresarios del sector turístico y de la construcción como el
presidente de Ashotel, José Fernando Cabrera García, el vicepresidente
del Circulo de Empresarios del Sur, Jorge Marichal González, el
presidente del CIT de Santa Cruz, Miguel Ángel González Suárez, el
presidente de Ainco, Fernando Mesa Rufino, entre otros.
En el encuentro de trabajo, el coordinador de la redacción de las
Directrices señaló que después de cuatro años de su aprobación, se
había entrado en una etapa de sosiego, por lo que era necesario
recuperar de nuevo el pulso del debate social y, sobre todo, la acción
administrativa, que ha actuado “tibiamente” en estos últimos años.
En este sentido, manifestó que si los canarios pretendemos que el
territorio y el turismo sean duraderos y continúen siendo un medio de
vida para las futuras generaciones, hay que afrontar un reto que
requiere de decisiones firmes y actuaciones urgentes que permitan
coordinar una adecuada política de protección del territorio y no
impida un modelo de desarrollo sostenible.
Tan sólo en los últimos 15 años, el suelo consumido en Canarias por la
urbanización y las infraestructuras se ha incrementado en un 22%, un
porcentaje que ha llegado, incluso, hasta el 270% en municipios
turísticos de la isla de Fuerteventura. Además, García Márquez criticó
los modelos de construcción residencial tipo adosado, que consumen tres
veces más y fomentan una concepción desnaturalizada de las ciudades”.
Explicó, además, que la nueva Ley Estatal del Suelo, que entra en vigor
el próximo 1 de julio, viene a reforzar la orientación al desarrollo
territorial sostenible que inspiró ya en su momento la legislación
canaria del suelo y las Directrices de Ordenación General y del
Turismo.
Sin embargo, y a pesar de que Canarias ha avanzado notablemente en la
definición del marco legal y del modelo territorial, el jefe del
Servicio de Ordenación del Territorio del Gobierno de Canarias opina
que “no hemos alcanzado aún una velocidad de crucero mínimamente
satisfactoria en el proceso de sostenibilidad”.
En esta misma línea, indicó que “ni tan siquiera hemos conseguido
alcanzar un grado suficiente de avance en los aspectos más urgentes,
claros y compartidos, como el impulso a la renovación de nuestra planta
alojativa, que, hoy por hoy, carece de un auténtico programa de medidas
de apoyo tanto administrativas, fiscales, financieras y laborales”.
De hecho, reconoció que a la hora de aplicar la Reserva de Inversiones
(RIC) en la rehabilitación de los establecimientos turísticos se
pueden generar problemas en aquellas zonas que no están calificadas
como zonas turísticas en declive, a las que se refiere las Directrices
de Ordenación.
Para el coordinador de la redacción de las Directrices de Ordenación
del Turismo de Canarias (2002-2003), el desarrollo territorial
sostenible en Canarias se debe sintetizar en políticas de contención
del consumo del suelo y, por tanto, de la expansión urbana, en el uso
eficiente del suelo y la recuperación de la riqueza de usos y social de
la ciudad tradicional.
En cuanto al uso eficiente del suelo, aboga por hacer más compacto y
densos los núcleos urbanos actuales con la idea de aprovechar las
infraestructuras y evitar la colonización de nuevos territorios.
Critica, además, el tipo de urbanización que impera hoy que “no sólo
provoca un mayor consumo del territorio, sino un empobrecimiento de la
vida social y urbana”.

Noticias Relacionadas:
|