La hora del Teide
ha llegado, y se produce en la trigésimo primera sesión del Comité del
Patrimonio Mundial, un foro de 21 países que tiene en sus manos la
responsabilidad de decir la última palabra sobre un proceso de trabajo iniciado
en Tenerife el año 2002. Éste ya sirvió para lograr el visto bueno a la
candidatura del Teide por parte del panel de expertos de la Unión Internacional
para la Conservación
de la Naturaleza
(UICN).

Tan significativa
decisión sobre el parque nacional tinerfeño, que cuenta con el pico más alto de
España y uno de los mas emblemáticos y preciados parajes para la población
canaria, recae concretamente sobre Benin, Canadá, Chile, Cuba, India, Israel,
Japón, Kenia, Kuwait, Lituania, Madagascar, Mauritania, Marruecos, Holanda,
Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Republica de Corea, Túnez, Estados Unidos y la propia España.
Esta cita tan
relevante para el Teide ha desplazado hasta ese remoto enclave del hemisferio sur
a una delegación canaria encabezada por Adán Martín, presidente en funciones
del Gobierno de Canarias, que cuenta con el apoyo expreso de los representantes
del Ministerio de Cultura. Martín comparte desde ayer trabajo con la
viceconsejera de Medio Ambiente, Milagros Luis Brito,
y con el director del Organismo Autónomo de Parques Nacionales, Juan Garay
Zabala, y con el director conservador del Parque Nacional del Teide, Manuel
Durbán.
Adán Martín no
dudó en viajar directamente desde Argentina, donde el pasado fin de semana se
reunió con emigrantes canarios, hasta la más sureña de las dos islas
neozelandesas, actualmente sumidas en pleno invierno, para "representar a Canarias en
este foro y garantizar que el expediente, que ha costado tantos años de trabajo
y dedicación por parte del Gobierno de Canarias, llegue a buen fin en el Comité
Internacional de la Unesco
que ahora se celebra".
"Es muy importante para todos los canarios
que el Teide reciba esta distinción, la más alta que puede recaer sobre un
patrimonio a nivel internacional, porque en ella va no sólo el valor científico
del paraje, sino una amplia lista de valores sociales y culturales, encabezada
por ser el símbolo más preciado de todo el Archipiélago", indicó el presidente.
Entre las
decisiones que ha adoptado hasta el momento el citado Comité de las Naciones
Unidas figura la de no eliminar de tan prestigiosa nómina al germano Valle de
Elba, situado en Dresde, con la condición de que Alemania reconsidere el
proyecto de creación de un puente que cruce el río aledaño y su sustitución por
otra alternativa que no ponga en peligro el sobresaliente valor universal del
paisaje de esta zona.