|
Lanzarote/ La desaparición de niños, un asunto sobre el que se
ha hablado con insistencia en los últimos meses en Canarias tras los
casos de Yéremi Vargas y Sara Morales (junto con la petición de CC de
crear una comisión parlamentaria sobre este asunto), está siendo
abordado desde el punto de vista europeo en la Conferencia de Ministros
de Justicia del Consejo de Europa que se celebra hoy y mañana en
Lanzarote.
Así, veinte ministros europeos, 15 secretarios de Estado de Justicia y
altos cargos judiciales de los países del Consejo de Europa abordan,
entre otros temas relacionados con los derechos de los menores, cómo
coordinarse ante la desaparición de niños en toda Europa.
El establecimiento de instrumentos como la puesta en marcha de un
teléfono en todos los países para la denuncia de desapariciones de
niños, la configuración a través de portal europeo de datos actualizada
de niños desaparecidos de los 47 países y el establecimiento de
mecanismos para activar una alerta inmediata, bajo coordinación de
Europol, serán algunos de los puntos que se tocarán durante las
jornadas.
El ministro de Justicia de Portugal y presidente de turno del Consejo
de la Unión Europea, Alberto Costa, ya adelantó esta algunas de las
medidas que se propondrán estos dos días en que los países europeos
intentan ponerse de acuerdo en cómo adaptar sus sistemas judiciales
para que a ellos tengan acceso los sectores más desfavorecidos, los
niños, los inmigrantes y los solicitantes de asilo.
La reunión de los ministros europeos se está centrando principalmente
en la protección de los derechos de los menores, y el principal avance
que busca alcanzar la reunión será la firma, por parte de los 47 paíse
europeos, de una Convención sobre la Protección de Menores contra la
Explotación Sexual y el Abuso Sexual. En la inauguración de la
Conferencia, la secretaria general del Consejo de Europa, Maud de
Boer-Buquicchio, recordó que se calcula que entre un 10 y un 20 por
ciento de los menores de toda Europa ha tenido en algún momento de su
niñez una situación de intento o de abuso sexual.
Este acuerdo, que hoy ya han suscrito cerca de 25 países y mañana lo
hará el resto, se basa en tres pilares: prevención, protección y
persecución de los autores del delito sexual cometido contra los
menores. Las medidas preventivas incluyen la selección, reclutamiento y
formación de las personas que trabajan en contacto con niños. Unas
medidas que tienen como objetivo que también éstos tomen conciencia de
los riesgos y conozcan las medidas de control y protección.
Precisamente para garantizar esta protección, la Convención establece
un programa para apoyar a las víctimas y prevé una línea de ayuda por
teléfono e Internet para ayudar a los niños, en la línea de lo ya
adelantado por el ministro portugués centrado en los niños
desaparecidos.
Al tratarse de un documento supranacional, este acuerdo facilita la
colaboración entre países para llevar a cabo la búsqueda y detención de
los agresores. Además, permite perseguir a los autores de delitos de
esta índole fuera de las fronteras de su país de origen, incluso si el
país donde se ha cometido el delito no lo tiene tipificado como tal.
Esto, tal y como ha explicado la Secretaria General Adjunta del Consejo
de Europa, Maud de Boer Buquicchio, será primordial para perseguir el
denominado “turismo sexual”.
Para ampliar los derechos de los menores que han sufrido abuso sexual,
la Convención propone que el comienzo plazo de preinscripción del
delito se marque a partir de la mayoría de edad. “La mayor parte de las
veces, los niños no están en situación de hablar cuando son pequeños”,
ha matizado Buquicchio. “Por ello, la Convención prevé que puedan tener
más tiempo para presentar una demanda contra sus agresores”. En todo
caso, los plazos se establecerán en función de cada país.
La Convención también garantiza que cierto tipo de agresiones sean
consideradas delitos, como la pornografía y la prostitución infantil, y
recoge el uso de nuevas tecnologías, en particular Internet, para
prácticas como el “grooming” (niños que son agredidos sexualmente por
adultos a los que han conocido a través de la red).
Para que este Acuerdo, que tiene carácter vinculante, entre en vigor,
se necesita la ratificación de, al menos, cinco países, tres de ellos
pertenecientes al Consejo de Europa. En principio, esta convención es
“una declaración de intereses, un punto de partida” para que los
gobiernos pongan en marcha un proceso político y una reforma legal que
desemboque en una ratificación del Parlamento.
Según ha explicado la Secretaria General Adjunta del Consejo de Europa,
el plazo estimado para conseguir la ratificación de este acuerdo es de
un año.
CONSTRUIR UNA EUROPA POR Y CON LOS NIÑOS
Éste es el título de un programa que comenzó a desarrollarse en el seno
del Consejo de Europa en el año 2006. Durante casi dos años, la
protección del menor, especialmente frente a la violencia y los abusos
sexuales, se ha erigido como su objetivo prioritario.
“El problema es que estos temas siguen siendo tabú en muchas
sociedades”, ha explicado Elda Moreno, directora el programa. “Y los
padres no quieren que sus hijos conozcan estos temas”. Sin embargo, la
prevención y la información son una importante baza de cara a la lucha
contra la vulnerabilidad de los menores.
A través de “Construir una Europa por y con los niños” se pone especial
atención al ámbito escolar. “Estamos desarrollando materiales para
formar a profesores, trabajadores de centros educativos e incluso
autoridades locales”, ha señalado Moreno.

Noticias Relacionadas:
|