Durante este artículo iremos facilitando al lector todos
aquellos enlaces con los que entender mejor lo que está pasando en esa planta
en concreto. La diferencia entre lo publicado
por El Confidencial y lo que ahora difunde Canarias24Horas.com es que
nosotros contamos con las declaraciones de un "superviviente", un paciente que
pasó por las manos del cirujano que más casos de muertes por operación de
corazón tiene en su haber en el HUC. Datos contrastados y objetivos.
Comencemos a desgranar una historia que a medida que se
profundiza en ella asusta:
Nicolás Sosa, era hasta el día de su operación, un muchacho
con un futuro inmenso; ingeniero en telecomunicaciones y con un puesto de
trabajo en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) había conseguido todo
lo que se había propuesto en la vida desde el punto de vista profesional,
porque en el del ocio también tuvo éxito. Nicolás Sosa llego a convertirse en
el campeón de Canarias en Apnea y obtuvo un record nacional al ser el hombre
que bajó a 51 metros bajo el mar sin botellas de oxigeno, a puro pulmón. Vamos,
Nicolás era una de esas mentes y cuerpo rozando la perfección.
Pero a este campeón le dio un toque el corazón: "En
diciembre de 2002 se me diagnosticó una insuficiencia aórtica severa". No había
tenido síntomas, por estar muy fuerte físicamente (hay deportistas
profesionales que han fallecido de muerte súbita por el mismo problema sin
haber notado nada previamente). "El tratamiento a aplicar en mi caso era una
operación de corazón relativamente sencilla y sin muchas complicaciones
potenciales: sustitución por prótesis mecánica.
Pero Nicolás cae en manos del jefe del servicio de cirugía
cardiovascular del Hospital Universitario de Canarias, esto es exactamente el
17 de septiembre de 2003.
El paciente desconocía hasta después de su operación lo que
más tarde se convertiría en la confirmación de todas sus sospechas: que dicho
cirujano ostentaba el lamentable record de poseer el índice de mortalidad más
alto de toda la especialidad.
Según datos del mismo
hospital con fecha de salida de registro de 25 de mayo de 2005 su tasa de
muertes por intervenciones de corazón de este cirujano se situaba entonces en
un 14,3 %, frente al siguiente con un 8%, la media nacional estaba y está en un
7%. Hablamos de datos de mortalidad en
el turno de tarde, que es cuando se interviene a los pacientes con menos
riesgo, o lo que es lo mismo, cuando se realizan las operaciones de corazón de
menos complicación.
"Me enteré, por casualidad, de
una operación alternativa, algo más arriesgada, de mayor duración, y
dependiente de la pericia previa del cirujano:
la operación de Ross ", nos
cuenta Sosa. "Dado que, a pesar de los posibles riesgos, esta operación me
podría permitir volver a la competición. Se me informó que la operación era
posible y se me remitió a consulta del cirujano que la iba a realizar, el Dr.
Martínez Sanz", el jefe del servicio de cirugía cardiovascular del
Hospital
Universitario de Canarias (HUC).
Volvamos por un momento a las
historias publicadas en El Confidencial y que ha vuelto a destapar la caja de
pandora en el centro hospitalario donde opera el mencionado doctor Sanz. En el primer artículo se dice que
El Hospital Universitario encubre las tasas
de mortalidad de su servicio de cirugía cardiaca . En ese trabajo
periodístico sale a relucir el nombre de un cirujano que ha denunciado en todo
momento la alta mortalidad tras las intervenciones de Rafael Martínez Sanz. El
cirujano denunciante se llama
Ignacio
Díaz de Tuesta, un empleado del HUC al que se la expedientado por denunciar
estos hechos , confiesa.
Un desastre de operación:
Nicolás cuenta que está vivo
gracias a su fortaleza. Que tras ser operado por el hombre que más casos de
mortalidad en la mesa de operaciones tiene se ha quedado con una invalidez del
33% y que lo que se presentaba como una intervención simple se convirtió en un
drama de por vida, por lo que nos narra a continuación. "Al menos yo puedo
contarlo, otros no".
Nicolás Sosa nos dice: "En el
informe del HUC sobre mi operación, se dice que se intentó el cambio de la
válvula aórtica por la válvula pulmonar sin éxito, tras reintentarlo dos veces,
por lo que se colocó una prótesis en sustitución de la válvula aórtica y la
válvula de donante (homoinjerto) en el lugar de la válvula pulmonar. Pero la
duración total de esta operación fue innecesariamente larga: casi once horas,
lo cual lleva consigo graves problemas para todo el organismo. En el informe
del HUC se dice que el tiempo total de CEC es de 403 minutos.
En el informe de puño y letra del Dr. Martínez
Sanz se describe cómo se da cuenta al tercer intento de que el cambio de la
válvula propia falla. También se recoge la duración de la operación. La prueba
para determinar si la válvula está funcionando (ecografía transesofágica) es muy
clara, no lleva a equívocos, de lo que se deduce que tendría que haberse visto
al primer intento, y no al tercero, que la válvula fallaba. De ese modo, la
operación no se hubiera prolongado tanto tiempo".
A Nicolás lo trasladaron a la UVI
con un sangrado persistente de 900 cc de sangre por hora. Si esto ocurre, según
todos los protocolos médicos, se debe reintervenir inmediatamente, siempre que
el sangrado sea mayor de 500 cc por hora, el de este paciente era de 900 cc.
También en este informe se recoge como secuela de esta operación, una
coagulopatía
El doctor Díaz de Tuesta entra en
escena:
Dado el sangrado persistente, el
HUC llama al cirujano de guardia (el Dr. Díaz de Tuesta), que se presenta en el
hospital e inicia la reintervención. En ella, nada más empezar, encuentra una
dehiscencia en la sutura proximal del homoinjerto, que sangra. El corazón está parado para
realizar la operación, y el bombeo lo realiza una máquina, pero todo el
organismo sufre. De hecho la probabilidad de sobrevivir a un tiempo de CEC
mayor de 180 minutos es casi nula.
Lo que observa Díaz de
Tuesta,
al que Martínez Sanz cita como hombre expedientado en varias
ocasiones , es que el cirujano anterior no terminó de suturar la válvula del
donante, o bien, lo hizo, pero parte de la sutura se rompió de inmediato. Pese a que el Dr. Díaz de Tuesta nunca había suturado
un homoinjerto, lo intenta, y lo consigue. La hemorragia cede y no encuentra
ningún otro punto sangrante. Esto da indicios de que la coagulopatía era
producida por la hemorragia, y no al revés. Esta operación dura algo más de
cuatro horas. "11 horas asistido por una maquina, lo normal en estas
operaciones es no sobrepasar las dos horas, y mucho es", nos confiesa un
experto. "11 horas de operación es imposible, tendría que estar muerto".
"A consecuencia de la duración de
las dos operaciones, con el corazón parado y la sangre en circulación
extracorpórea, estoy en situación de fallo multiorgánico por lo que es
necesario instalarme un marcapasos". "Varios médicos, en distintos ámbitos, me
han dicho que sobreviví a mi operación de corazón gracias a la resistencia
física extraordinaria que mi cuerpo había desarrollado por practicar un deporte
que exige mucho esfuerzo al corazón y los pulmones, de modo que les proporciona
una fortaleza muy fuera de lo común".
Al darle de alta siguieron las
complicaciones, varias crisis y fallos multiorgánicos casi vuelven a matarlo,
por eso decide irse al mejor centro que hay en España especializado en
problemas del corazón, el Hospital Reina Sofía de Córdoba. "El 26 de septiembre
ingreso en el Hospital Reina Sofía, donde permanezco tres semanas. Se mejora mi
problema, pero no del todo, posiblemente, debido a las complicaciones en la
sutura de la válvula del donante, esto tendría que valorarlo un perito médico".
El 15 de octubre de 2003 obtiene
el alta. En los meses siguientes, su calidad de vida mejoró, pero en las
revisiones subsiguientes se detecta que podrían repetirse algunos problemas, si
bien, la situación actual parece haberse estabilizado.
En diciembre de 2005, la prensa
recoge problemas del servicio de cirugía cardiaca del HUC que le hacen pensar
que "mi primera operación pudo ser realizada por un cirujano sin la calificación
necesaria para la misma, y que esta información no se me dio en su momento".
"Decido intentar verificar si se
me advirtió de todos los riesgos inherentes a la operación. No encuentro mi
copia del consentimiento informado para la operación. Solicito copia al HUC. Me
entregan mi historial completo, que ocupa más que un paquete de 500 folios.
Para mi sorpresa, no encuentro el documento pedido. Sí encuentro los
consentimientos informados de la colocación del marcapasos y de las demás
pruebas diagnósticas, lo cual me hace preguntarme si ese extravío es casual.
¿No aparece información sobre la pericia previa del cirujano? Hay mucha
jurisprudencia en España que da la razón a pacientes que han denunciado a
médicos por secuelas no esperadas, si ha faltado información sobre posibles
riesgos o la experiencia previa. Además, según la Ley de Sanidad, tengo derecho
a conocer la calidad de los servicios del HUC, por lo que estoy valorando
emprender acciones legales contra el Dr. Martínez Sanz.
Nicolás Confiesa que durante su
estancia en el HUC escucho como algunos doctores le decían a los pacientes que
estaban a punto de ser operados del corazón, que en
"Córdoba hay un hospital muy bueno y con un índice de resultados
positivos muy alto, el mayor del país" . Lo que demuestra, según Nicolás
Sosa que algo muy, pero que muy grave pasa en esa unidad.
Tanto en 2005 tras una pregunta
parlamentaria, como en 2007 en otra pregunta en pleno del cabildo de Tenerife
por parte siempre de miembros del PSOE se desvela que lo que está pasando en el
HUC con las intervenciones del referido doctor están dando pánico.
Sentimientos: Nicolás Sosa.
A partir de la operación, y
durante el siguiente año y medio, toda mi vida se centró en la lucha por
recuperar algo de calidad de vida, sin pararme a pensar en nada que no fuera mi
salud. No me planteé nada sobre mi futuro laboral ni sobre emprender acciones
legales de ningún tipo.
En los siguientes dos años he ido
recuperando una calidad de vida mínima, pero a veces siento una gran añoranza
por el deporte que practicaba antes. Aunque sigo en contacto con el mismo,
colaborando en la organización de competiciones, no es lo mismo, y a veces me
siento triste.
Por otra parte, aunque intento
mantenerme ocupado, desde hace algunos meses estoy descubriendo que no soy
persona de dedicarse sólo al ocio y a otras actividades a mis 42 años. Empiezo
a echar de menos mis tareas como ingeniero en el IAC.
Mi situación actual está entre la
tristeza y la incertidumbre. Siento que he perdido muchas cosas, salud, dinero,
profesión, deporte. Añadido a una ruptura sentimental y a otros problemas
económicos inesperados, mi situación actual no es muy optimista. Desde hace
unos meses estoy en tratamiento por cuadro ansioso-depresivo en la Unidad de Salud Mental de mi Centro
de Salud.
Documentación de prensa:
El caso aparece en la prensa.PDF
Nicolás Sosa en la prensa 1.PDF
Nicolás Sosa en la prensa 2.PDF
Nisolás Sosa en la prensa 3.PDF
Nicolás Sosa en la prensa 4.PDF
Nicolás Sosa en la prensa 5.PDF