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Este domingo asistí a un
concierto musical dedicado a la memoria del que quizás se considere el mejor
grupo británico de la historia de la música, con permiso de los sempiternos Beatles,
la irreverente y prodigiosa banda de rock clásico: "Queen". Liderada por la
añorada voz del inimitable Freddie Mercury.
Como anécdota, más que
reveladora, les cuento desesperanzado y completamente alicaído los comentarios iletrados,
por no calificarlos de ignorantes, de un grupo de jóvenes con quienes me tropecé
cuando aparcaba mi coche en los alrededores del pabellón de deportes de Santa
Cruz.
Los bellacos nonatos, desconocían
no sólo el grupo o su música, sino que se atrevieron completamente "simples" a vociferar
impávidos: "sí, ese grupo de heavy", "de cuando Franco era corneta"...
evidentemente, mi mujer que me acompañaba, puso una cara de estupefacta,
incrédula y sorprendida ante las palabras de semejantes negados, aunque no
entramos al trapo, ante el nivel supino de tremendos aprendices, por no
llamarlos niñatos...
Este suceso imprevisto y
lastimoso, es un triste indicador del
nivel cultural, educativo, didáctico de la juventud canaria, a quienes la
semana pasada un demoledor informe ponía a caer de un burro. Qué nos está
pasando y quién pone remedio a tremenda sangría. Y no olvidemos que nos estamos
jugando nuestro porvenir, porque en las manos de esta juventud, más pronto que
tarde, resignaremos nuestro futuro.
¿Estamos a tiempo de revertir
esta situación, o es ya irremediable?; pueden pensar y con razón, que una
pequeña anécdota irrisoria no hace justicia a una parte de la juventud canaria
letrada y comprometida con su futuro; pero aunque, cierto es, que ejemplos hay
de una minoría autodidacta, íntegra y entendida en tradiciones, cultura,
música, deportes y literatura (por nombrar algo); es también evidente y se nos
hace a todos evidente, que en nuestros barrios, plazas y callejones merodean
una mayoría de jóvenes de escaso interés, complicado verbo e intelecto reducido
a poco más que bonchos trasnochados, tuneos varios y aficiones insanas...¿ será
eso a lo que llama Don Paulino titulado en la vida?...
Cerrando este panfleto doliente
con el musical a Queen, comentarles que fue un auténtico gozo escuchar los
grandes éxitos de esa banda mítica, interpretados con auténtico mimetismo por
un digno cantante llamado Momo Cortés; de voz potente, audaz figuración y formidable
definición escénica. Acompañado de un grupo homogéneo de meritorio sonido y
brillante hechura. Que convirtió un tributo, que pareciera a priori y a oídos
de los expertos una vulgar imitación, en
un digno, esmerado y plausible homenaje a toda una banda de leyenda, cuyo
repertorio permanecerá en la memoria colectiva de todos sus seguidores...
¿Puede alguien resistirse a tararear?:
"We Will Rock You", "Bohemian Rhapsody", "I Want It
All", "I Want to Break Free" y el celebérrimo "We Are the
Champions". Eso nos demuestra lo grande que es y que llegó a ser Queen y
la mágica voz de un portentoso Freddie Mercury. Y lo desorientados que pueden
llegar a estar algunos. Pobres mentecatos...

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Por otra parte me encanta saber que hay gente joven como yo que son fanaticos de queen, yo tengo 18 años y soy re fanatico de este espectacular grupo de musicos.
Me encantaria que lara me pasaras tu casilla de mail, ya que me encantaria chatear con alguien que tiene un fanatismo por queen creo que como yo, ademas sos argentina