comprar viagra onlinecomprar propecia

Cuidado con los excesos

Imprimir E-Mail
(2 votos)
Redacción - C24H   
domingo, 23 de diciembre de 2007
Canarias/ La Navidad trae consigo cambios en los hábitos alimentarios. En las comidas de celebración típicas de estas fechas se introducen alimentos inusuales en otros momentos del año que, muchas veces, tienen elevado poder calórico, como las grasas procedentes de embutidos, los quesos curados o los azúcares de dulces, turrones y golosinas. Otro problema añadido es el aumento del consumo de alcohol, tanto por el aporte de calorías que supone como por la repercusión en los accidentes de tráfico.

comida2.jpg La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias quiere recordar que las celebraciones no tienen por qué estar ligadas a las comidas excesivamente copiosas o hipercalóricas, que provocan sobrepeso u obesidad y repercuten de manera negativa en la salud. Se puede optar por menús más saludables, sin renunciar a los placeres de la buena mesa.

Las recomendaciones para evitar los excesos y llevar una alimentación sana durante la Navidad no son diferentes a las que se hacen a lo largo del resto del año, aunque adaptadas a las circunstancias que llevan aparejadas las celebraciones. Hay que recordar que el aporte principal de alimentos debe hacerse a base de frutas, verduras y hortalizas. Así, por ejemplo, una macedonia de frutas es un postre perfecto, mucho más saludable que la repostería, y las ensaladas son excelentes como plato principal o como guarnición.

También es conveniente tomar medidas para equilibrar la dieta. De esta manera, dado que en estas fechas se aumenta el consumo de grasas animales, es recomendable que durante la Navidad se tomen lácteos desnatados, con las excepciones correspondientes a los niños. De igual forma, es aconsejable reducir el consumo de huevos a un máximo de 2 o 3 por semana, ya que muchos productos tradicionales como los turrones y otros postres navideños lo tienen entre sus ingredientes principales.

Para las comidas navideñas es preferible optar por el consumo de pescado frente al de carne, y dentro de éstas es mejor elegir pollo o pavo en vez de carnes rojas. En su conjunto, el consumo de pesados, carnes o huevos debe ser de 2 o 3 raciones diarias, variando cada día entre estos productos, de forma que sólo se coma uno de ellos en una misma jornada.

En cuanto a los productos tradicionales, como los turrones o los mazapanes, no deben rechazarse, pero su consumo tiene que ser moderado. Poseen un alto valor energético, de aproximadamente 470 kilocalorías por 100 gramos, que favorece el sobrepeso. Sin embargo, en conjunto tienen una fórmula equilibrada, con un 10 por ciento de proteínas, un 24 por ciento de grasas, un 58 por ciento de hidratos y un 7 por ciento de fibras.

La preparación como ingrediente básico de una dieta sana

No sólo hay que tener en cuenta lo que se come, sino cómo se prepara. De manera preferente, es mejor hornear o guisar los alimentos y evitar los fritos, ya que con ello se conserva su valor nutricional y se reduce su contenido en grasa. Y, por supuesto, a la hora de utilizar un aceite es recomendable optar por el aceite de oliva virgen, ya que es la grasa más adecuada para el consumo humano.

También es importante cuidar la conservación. El uso de vinagre o limón en la preparación de las salsas, carnes o pescados reduce el riesgo de desarrollo de algunos microorganismos patógenos y todos los alimentos que no se consuman de forma inmediata deben refrigerarse.

Productos de consumo reducido

Debe evitarse el consumo de bebidas azucaradas o gaseosas, así como de grasas sólidas presentes en la mantequilla, la margarina, la nata, los embutidos y la bollería industrial, entre otros. Dentro de los productos de charcutería es preferible optar por jamón o pavo. Además, es importante no abusar de la sal.

Las bebidas alcohólicas deben tomarse con moderación y tener en cuenta sus posibles incompatibilidades con la ingesta de medicamentos y, por supuesto, con la conducción de vehículos. Dentro de las bebidas alcohólicas, es preferible el consumo de vino, aunque sin pasar de par de vasitos al día. También es recomendable decantarse por la sidra antes que por el cava o el champán, dado que tiene menor graduación alcohólica.

Si se siguen estos sencillos consejos de alimentación y se añade la práctica de un poco de ejercicio, se puede conseguir celebrar la Navidad por todo lo alto, pero sin sumar kilos ni perjudicar la salud.
Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por J.a, diciembre 24, 2007
A LA PORRA LOS KILOS , O ES QUE AHORA NOS VAMOS A OBSESIONAR CON LA PESA.........NO SON DIAS DE ANDAR CON DIETAS NI GAITAS.
LO QUE SI HAY QUE DOSIFICAR ES EL ALCOHOL.BEBER CON MODERACION Y OJO CON EL COCHE PARA QUE ESATAS NAVIDADDES NO SEAN LAS ULTIMAS.

Escribir comentario

busy
Noticias Relacionadas:
 
Anote y Comparta:
Delicious
Meneame
Digg
YahooMyWeb
Technorati
Generated in 2.24124 Seconds