Tenerife/ El pasado 24 de diciembre el Obispo de la diócesis Nivariense, Bernardo Álvarez realizó unas polémicas declaraciones sobre la homosexualidad. En una entrevista al periódico La Opinión de Tenerife, fue cuestionado sobre este tema, respondiendo con frases como “lógicamente, creo que el fenómeno de la homosexualidad es algo que perjudica a las personas y a la sociedad”. Algunos colectivos de gays y lesbianas ya han rechazado estas reacciones del representante eclesiástico.
Jhon Alfredo Pazmiño, Presidente de Fundación Triángulo Canarias por la
Igualdad Social de gays y lesbianas, ante las declaraciones del
Obispo de Tenerife sobre la homosexualidad, opina que "Nos parece
rechazable que el Sr Obispo Álvarez se refiera a las relaciones
homosexuales añorando las viejas definiciones de la psiquiatría que la
consideraban una enfermedad”.
En dicha entrevista el obispo se refiere a los homosexuales y a su
condición. “A la larga pagaremos las consecuencias como las han pagado
otras civilizaciones. Yo no digo que se reprima, pero entre no
reprimirlo y promoverlo hay un margen. Creo que hay que promover la
educación. Los valores de la feminidad y la masculinidad debemos
inculcarlos en los niños. Puede que nos digan que estos valores son
retrógrados, pero nosotros pensamos que estos valores respetan la
libertad pero al mismo tiempo orientan a las personas” manifiesta
Según el presidente de la Fundación Triángulo Canarias “El señor obispo
parece muy contrariado porque nuestra sociedad ya no le permite seguir
discriminándonos. Como contraposición a nuestros tiempos llama a volver
a educarnos en la masculinidad y la feminidad, esta confusión de
términos (gays y lesbianas también tenemos nuestra masculinidad y
feminidad clara), nos hace pensar que el señor obispo añora esa
"educación" que ellos han transmitido durante siglos, que no
definiríamos como sobre la masculinidad y feminidad, sino como defensa
del machismo y sumisión, de la que, por suerte, nos estamos también
liberando”.
El representante de este colectivo también hace referencia a las
declaraciones que el Obispo hace en dicha entrevista, respecto a los
abusos sexuales a menores. “En unas declaraciones que se acercan al
absurdo, señala que no todas las relaciones se pueden permitir,
aduciendo que también hay menores de 13 años que quieren mantener
relaciones sexuales y que le han llegado a provocar (habla en primera
persona). Comparando la homosexualidad, de nuevo, con el abuso de
menores. Resulta que la Jerarquía Católica, desgraciadamente, tiene
bastante conocimiento de abusos de menores dentro de su organización,
lo cual no parece haberles hecho entender que aunque pueda haber un
menor de 13 años que desee una relación con adultos, la sociedad, como
conjunto ha decidido que no tienen suficiente madurez para poder tomar
esa determinación, y el adulto que no hace caso de esta norma social es
duramente reconvenido” señala.
“Sólo desde la mala fe se puede poner ese ejemplo para aducir que
también las relaciones sexuales entre dos adultos, aceptadas y que no
hacen mal a nadie, deben ser condenadas” puntualiza Pazmiño.