|
La Palma/ La presente carta viene motivada por el artículo publicado por usted el martes 6
de noviembre de 2007 con motivo de la celebración del quinto aniversario de la
declaración de La Palma como Reserva Mundial de la Biosfera. En dicho artículo,
así como en otras declaraciones públicas y artículos anteriores, usted siempre
ha pretendido mostrar el lado más verde y sostenible de su
gestión, tanto al frente del Cabildo de La Palma como al frente del Consorcio de
la Reserva de La Biosfera.
En sus afirmaciones siempre ha hecho uso y abuso de términos como
"sostenibilidad" y "desarrollo sostenible", lo que nos demuestra que está usted
al corriente del creciente interés entre la población palmera por la
problemática medioambiental en nuestra isla, lo que contrasta radicalmente con
la destructiva e insostenible planificación y gestión territorial que está
realizando desde su cargo como presidente del Cabildo Insular. En honor a la
verdad y en defensa de los derechos de la mayoría de los habitantes de La Palma,
nos sentimos obligados a destapar ante la población esa política de doble moral
que practica usted, hablando desde la Reserva de la Biosfera de un desarrollo
sostenible y respetuoso con la naturaleza y el paisaje y, desde el Cabildo,
impulsando un desarrollo insostenible de gran impacto ecológico y paisajístico,
incompatible con el modelo anterior.
Entre las incongruencias
ético-políticas que muestra en su gestión tenemos que destacar las referidas al
polémico Plan Territorial Especial del uso turístico de La Palma (PTE). Y lo
primero que no entendemos es su empecinamiento en sacarlo adelante como sea,
pasando por encima de leyes comunitarias, leyes de espacios naturales y de
especies amenazadas, informes desfavorables de la Cotmac (Comisión de Ordenación
del Territorio y Medio Ambiente de Canarias), incluso por encima de la mismísima
Reserva de la Biosfera y, lo que es más grave, pasando por encima del interés
general de todos los habitantes de esta isla, que no van a sacar ningún
beneficio con dichos proyectos turísticos y sí van a lamentar la pérdida
irreparable de una parte importante de su Isla Bonita.
Un tema muy
preocupante es la masificación turística de la isla que usted está promoviendo.
señor Perestelo. Respecto al techo alojativo turístico usted dijo: "No habrá más
de 25.000 camas turísticas nunca en La Palma y el plan sólo podrá dar cobertura
a un máximo de 10.000 camas turísticas en varios años y no de golpe". Aunque ese
límite de camas turísticas ya es excesivo y muy impactante para nuestro reducido
territorio insular, usted no nos dice que dicho límite será válido sólo hasta el
año 2020. No hay en el PTE ni en ningún otro documento un techo real al
crecimiento de las camas turísticas. Por tanto, nos podemos encontrar con otras
25.000 ó 50.000 camas más a partir de esa fecha. Como presidente del Consorcio
de la Reserva de la Biosfera, ¿no cree que ese sería un golpe mortal a el
desarrollo sostenible que usted supuestamente promueve para esta isla? Entonces,
¿por qué no se ha establecido un techo absoluto al crecimiento de las camas
turísticas? En un artículo anterior, donde usted fue entrevistado, ante la
pregunta "¿Cree que esa apuesta turística, de campos de golf, puertos deportivos
y nuevos hoteles, puede romper la forma de vida de los palmeros?", usted
contestó: "Sería muy grave cambiar el modelo de vida de la Isla. El modelo
turístico tiene que preservar nuestro principal equipamiento, que es el medio
natural. El PTE plantea claramente un modelo donde el paisaje es el equipamiento
fundamental, por encima de otras infraestructuras artificiales". Ahí ya se está
contradiciendo de nuevo, ya que sólo con la construcción de los cuatro campos de
golf proyectados en el PTE, se van a sustituir más de cuatro millones de metros
cuadrados de naturaleza y paisaje autóctonos, por un paisaje artificial formado
por césped, hoteles, villas residenciales y carreteras. La mayoría de ellos
destruirán suelo agrícola, hipotecando así nuestro futuro alimentario.
Continuando con el polémico asunto de los campos de golf, usted ha afirmado que
"los campos de golf no son imprescindibles para un turismo de calidad en la
Isla, ya que éste puede darse sin la existencia de ellos". Entonces, ¿por qué
esa insistencia, por parte del partido político al que usted pertenece, en
ejecutar el proyecto Aridane Golf en el interior del Paisaje Protegido de
Tamanca, a pesar de varias sentencias del Tribunal Superior de Justicia de
Canarias y varios informes de la Cotmac que le son desfavorables por atentar
contra un espacio natural protegido? Curiosa forma de preservar el medio natural
construyendo macrohoteles, villas y campos de golf en medio de espacios
naturales protegidos o parajes con importantes valores paisajísticos.
Igualmente nos gustaría saber cómo encajan estos proyectos en el Plan de
Paisajes de la isla de La Palma (Paisapal), promovido por la Reserva de la
Biosfera que usted preside y cuya finalidad es "asegurar la conservación y el
desarrollo de las unidades paisajísticas de la Isla". Según sus propias
palabras, este plan "se convertirá en una herramienta básica para la gestión
territorial y ambiental a nivel insular". Nos surgen muchas preguntas, por
ejemplo: ¿la destrucción de la montaña de Las Crespas que se está perpetrando en
Barlovento junto a la Reserva Natural Especial de Galguén está contemplada en
este plan? Desde la Asamblea Ecologista La Palma y, por el bien común de todos
los palmeros, queremos hacerle un llamamiento para que abandone su doble moral
política y ejerza de forma transparente, honesta y responsable su papel como
presidente del Consorcio de la Reserva de la Biosfera.

Noticias Relacionadas:
|