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Todos escuchamos a diario la expresión: " estamos en un estado de derecho". ¿Qué quiere decir esto ?.
Suponemos que se refiere a que el Estado
se rige por un conjunto de leyes que han sido redactadas y aprobadas para
amparar y proteger a los ciudadanos, al menos ,
a los que sean honrados.
Sin embargo, hay veces, que aunque los ciudadanos acatemos las leyes y
paguemos nuestros impuestos, nos vemos envueltos en la intrincada maraña
judicial sufriendo las consecuencias de una injusticia y sintiéndonos
impotentes ante el peso aplastante de la propia Justicia, que nos desampara y
nos desprotege cuando más la necesitamos.
Todo
el mundo sabe, que muchas veces, desgraciadamente, la justicia llega tarde, o lo que es peor: no llega
nunca. Nosotros llevamos ocho años
esperando que se haga justicia y aún no hemos entendido por qué se ha tirado
nuestra casa cuando fue construida legalmente , ni cual ha sido el beneficio
público obtenido con ello, como no sea el de propiciar las vistas del muelle a
una sola persona, que es asesora
jurídica del Gobierno de Canarias y que en este caso asesoró muy bien a alguien después de ser
asesorada a su vez por" urbanistas expertos" . Hay en Canarias cientos de casas
que sí son ilegales, que se han hecho sin licencias y sin embargo
no se tira ninguna. ¿Por qué tenemos la sensación de que La Justicia, supuestamente,
no ha querido ver la verdad de los
hechos? . Es la impresión que nos ha
quedado después de los acontecimientos
que nos ha tocado vivir.
Nos
educaron en la creencia de que los Jueces eran dioses omnipotentes, y ahora
resulta que sólo son personas y que pueden incluso equivocarse. De hecho, se
han equivocado. Los veredictos dictados han estado basados en falsas premisas,
frases mutiladas y sacadas de contexto, añadiéndole a todo ello una buena dosis de mala fe. Lo que se ha
hecho con nosotros no ha sido impartir justicia sino simplemente dictar
sentencias. No se pueden prejuzgar
actitudes ni comportamientos de las personas
fiándose sólo de las apariencias y sin saber las verdaderas causas que
los motivan. Para algún magistrado, ha sido más fácil negar las cosas que
enterarse de ellas. Han querido hacernos comulgar con ruedas de molino, cuando
lo único cierto es que nosotros no somos culpables de nada. Este fue nuestro
delito: pedir una licencia en Urbanismo para hacernos una casa en Residencial Anaga y ahora queremos
que nos devuelvan lo que legalmente era nuestro. Confíamos en que el sentido
común prevalezca en el criterio de las personas responsables de la resolución
de este conflicto, de no ser así , nos preguntaríamos si esto no sería lo mismo
que vivir en países como Colombia o Nicaragua ( con todos nuestros respetos hacia el pueblo colombiano y el nicaragüense
). En una democracia, si las leyes no
están al servicio de las personas honradas, entonces habría que cambiar esas
leyes.
La
base del Estado de derecho es que precisamente se respeten nuestros derechos
cuando nosotros, como contrapartida, hemos cumplido con nuestros deberes, pero
tenemos la sensación de estar viviendo en un Estado " Dictatorial de Derecho".

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