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Tenerife, una de las siete islas del paraíso, o eso nos hacen creer
muchos. Una isla de unos 2000 km2 y con una red de carreteras que asciende
a los 2.000 kilómetros. Para una población de unos 900.000 habitantes
existen más de 600.000 vehículos, y estos datos datan de 2003.
Muchas veces que entro o salgo de Tenerife me encuentro a muchos turistas
con la finalidad de pasar unos días disfrutando del buen clima de la isla,
intentando salir de las ciudades donde el humo es algo ya declarado como
Patrimonio Municipal. Y la primera pregunta que te hacen los turistas
es... "Do trains exist here?", "Des trains existent-ils ici?", "Existieren
Züge hier?", "¿Existen trenes aquí?".
Es evidente que una persona venida de Inglaterra, Francia, Alemania o de
la misma España, no se va a subir a una guagua. Los motivos son claros, es
mucho más atractivo subirte a un tren que a una guagua (debido, tal vez, a
la mala imagen que tiene la guagua como comentamos el otro día en La
Opinión). Aunque personalmente, y viendo como están las guaguas que
"llevan" a los aeropuertos, recomendaría que ni se subieran a ellas.
La respuesta a la pregunta del turista es clara... No existen trenes en
las Islas Canarias. Parece mentira, pero es así. Seguimos estando a la
cola de España (¡Qué ya es decir!) en cuanto a materia ferroviaria. Hoy,
mientras la Ministra de Fomento inaugura el AVE Madrid-Barcelona, Tenerife
sigue pensando en si una u otra administración paga o no la
infraestructura en la que se verían beneficiados unos 500.000 habitantes
de la isla.
Y yo, que pienso que las guaguas no lo son todo (es lo básico, pero no lo
exclusivo), sigo diciendo que Tenerife necesita una red ferroviaria básica
ya. En el hipotético caso que las obras empezaran este año, la obra
estaría acabada en 2015, un año bastante lejano para la grave crisis de
movilidad que sufre Tenerife.
Y para aquellos que piensan que soy un 'amante de la catenaria' (cosa que
nunca he afirmado ni desmentido), doy algunos porqués de la instalación de
los trenes en la isla, porque los hay:
a.. El flujo de pasajeros es mayor que el de una guagua, por carril,
hora y sentido. Por poner un ejemplo, un tren CIVIA de Renfe tiene una
ocupación de 2000 pasajeros. Una guagua que realiza el servicio 110,
tiene una capacidad para unas 150 personas. Para realizar el servicio
que puede realizar el tren en un solo viaje hacen falta,
aproximadamente, 13 guaguas (de entre 15 y 18 metros) que salgan al
mismo tiempo, con la misma velocidad con la misma frecuencia y tráfico
prioritario.
Es por esto mismo que la solución a la instalación de un tren no es la
instalación de Carriles-bus en las autopistas.
b.. El gasto energético desciende hasta 10 veces más. Un tren gasta
mucho menos que lo que puede gastar una guagua. Debido al poco
rozamiento con el raíl, el tren consume mucho menos energía que la que
necesita una guagua que está constantemente en rozamiento con el
asfalto. Además, al ser energía eléctrica, puede generarse mediante
energías renovables.
c.. No se emiten gases de efecto invernadero. El servicio ferroviario
eléctrico se caracteriza por no emitir a la atmósfera gases
invernaderos. Además si se consiguiera obtener energía limpia, el
servicio sería 100% ecológico.
d.. Mayor población atendida. El tren y la guagua cumplen la mismo
cometido, pero no la misma función. Mientras la guagua se caracteriza
por realizar y atender la demanda en distancias medias-cortas, el tren
se caracteriza por atender la demanda en distancias medias-largas. Nunca
una guagua podrá realizar la función de tren. La velocidad comercial del
tren es muy superior a la de la guagua, debido a este mismo motivo. Las
estaciones se plantean, o deberían plantearse, mediante círculos en el
que, en su radio, atendiera a una población alta.
A pesar de lo que muchos piensan, defender que la guagua realice una
función que le corresponde a un tren de cercanías, significa no querer a
la guagua como elemento básico de movilidad en la isla, así como no
conocer otras redes de transportes en el mundo.
¿Qué quiere Trantf? Una red ferroviaria básica en la que se vea reforzada
a nivel municipal o comarcal con guaguas con frecuencias altas que enlacen
la estación de tren con el resto del municipio o la comarca. Algo que en
Europa se dieron cuenta desde hace bastante tiempo, y que aún los canarios
no hemos aprendido.
Daniel Bravo Tejera
Presidente de Trantf-Asociación en Favor del Transporte Público de Tenerife.

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