
Basada en la novela superventas de Philippa
Gregory, LAS HERMANAS BOLENA es un absorbente retrato lleno de sensualidad,
intriga, romance y traición que transcurre ante el telón de fondo de un momento
crucial de la historia. El padre y el tío de las dos hermanas Bolena, Ana
(Natalie Portman) y María (Scarlett Johansson), empujados por el ambicioso
deseo de mejorar el nivel social y el poder de la familia, convencen a sus
hijas para que conquisten el afecto del Rey de Inglaterra (Eric Bana). Las
jóvenes dejan atrás su vida en el campo para trasladarse al peligroso y
apasionante mundo de la corte.
Pero las buenas intenciones de las hermanas al
querer ayudar a su familia se convierten pronto en una rivalidad sin cuartel
para obtener el amor del Rey. En un principio, gana María, a la que el Rey
escoge como amante y con la que tiene un bastardo. Pero Ana es inteligente,
astuta, no teme a nada, y consigue apartar a su hermana y a la legítima esposa
del Rey, la reina Catalina de Aragón. Ana no se detendrá hasta ser coronada
Reina de Inglaterra.
Mientras las hermanas Bolena luchan por los favores del Rey, una por
amor, otra por ambición, Inglaterra es presa de luchas internas. A pesar de las
dramáticas consecuencias de sus pretensiones, las dos hermanas acaban por
apoyarse mutuamente, unidas por su lazo de sangre.

Universal Pictures International y Columbia Pictures presentan, en
asociación con BBC Films, en asociación con Relativity Media, una producción
Ruby Films/Scott Rudin, LAS HERMANAS BOLENA, protagonizada por Natalie Portman,
Scarlett Johansson y Eric Bana. Director, Justin Chadwick. Productora, Alison
Owen. Guión, Peter Morgan. Basada en la novela de Philippa Gregory. Productores
ejecutivos, Scott Rudin y David M. Thompson. Fotografía, Kieran McGuigan.
Diseño de producción, John-Paul Kelly. Montaje, Paul Knight y Carol Littleton,
ACE. Coproductor, Mark Cooper. Vestuario, Sandy Powell. Música, Paul Cantelon.
Para sir Tomás Bolena, sus dos hijas, Ana (Natalie Portman) y su
hermana menor María (Scarlett Johansson), son dos valiosas piezas de mercancía
a las que hay que tutelar con sumo cuidado para que obtengan el máximo provecho
social y económico para la familia. Convencido de que Ana tiene potencial para
atraer a un pretendiente de alta alcurnia, sir Tomás rehúsa conceder su mano a
una rica familia de comerciantes y les ofrece a María.
Sir Tomás encuentra enseguida una oportunidad inigualable para
explotar la belleza e inteligencia de Ana cuando su cuñado, el duque de
Norfolk, prepara una visita del rey Enrique VIII a la mansión de los Bolena.
Sir Tomás, como todos, sabe que la reina Catalina no ha podido dar un heredero
masculino a su marido y que el Rey busca una amante, e instruye a Ana para que
haga todo lo posible por impresionar favorablemente al monarca. Enrique VIII se
siente intrigado por la descarada joven, pero es demasiado independiente para
el gusto del Rey, y este se inclina por la dulce y bella María, a pesar de que
acaba de casarse.
Cautivado, el Rey invita a toda la familia a la corte para tener la
oportunidad de seducir a María y hacerla su amante. Sir Tomás y el duque de
Norfolk no caben de alegría, e incluso el pasivo marido de María se presta a la
dudosa situación. Pero María, de gustos simples, criada en el campo, no se
siente atraída por la vida cortesana. Ana, profundamente herida por el rechazo
del Rey, no perdona a su hermana. Por rencor,
decide ser la dueña de su futuro y su fortuna, y se escapa para casarse
en secreto, pero su hermana María lo descubre e informa a la familia. La mandan
a Francia, desterrándola de la corte de Enrique VIII.
A pesar de su reticencia inicial, María se enamora profundamente del
tierno y atento Enrique, hasta que un difícil embarazo la obliga a guardar cama
y el interés del Rey empieza a menguar. Sir Tomás llama a Ana para que regrese
a la corte. Es el momento que esperaba. Vuelve llena de resentimiento, decidida
a seducir al Rey y a vengarse de lo que considera la imperdonable traición de
su hermana.
Empieza por burlarse de su hermana y consigue persuadir a Enrique
para que eche a María y al recién nacido de la corte y la mande con su marido.
Una vez alejada María, usa sus artimañas, no sólo para convertirse en la amante
del Rey, sino en su Reina. Le tienta, coquetea, pero le prohíbe tocarla
mientras no anule su matrimonio con Catalina, que lleva 20 años casada con el
monarca, la aparte y se case con ella. Pero Enrique pone objeciones. La religión
católica no permite el divorcio, y sabe que semejante decisión significaría
romper con el Papa y poner en peligro a Inglaterra por una posible invasión de
las fuerzas fieles a Roma.
Cuando empiezan a correr rumores acerca del breve matrimonio de Ana,
su plan está a punto de desbaratarse, pero la calculadora joven recurre a la
única persona con la que puede contar. María, que desea hacer las paces con su
hermana, convence a Enrique de que puede confiar en Ana, y el Rey, por respeto
a la segunda hermana Bolena, acepta casarse con Ana, que ya está embarazada. Ha
ganado y es coronada Reina de Inglaterra.
Pero la victoria de Ana tiene un precio muy alto. El escándalo del
controvertido matrimonio del Rey sobrepasa los límites de la corte de
Inglaterra. Las repercusiones de su separación de la Iglesia de Roma llevan al
país al borde la guerra, y el Rey acaba lamentando haberse casado con Ana. Los
ojos del mundo están vueltos hacia el monarca, y este es consciente de que sólo
puede evitar la humillación si Ana le da un hijo. Pero cuando Ana da a luz a
una hija y, al cabo de unos meses, consigue esconder mal que bien un aborto, la
paciencia del Rey se agota. Ana, María y Jorge, el hermano de ambas, a merced
de un rey vengativo y de una corte sin piedad, se quedan asombrados al
descubrir que su padre y su tío son capaces de sacrificarlos para salvarse. Al
final, y mientras el verdugo espera a Ana en el cadalso, sólo María se atreverá
a defenderla. Pero esta vez, sus palabras no podrán salvar a su hermana. Aun así,
el lazo de sangre que une a las dos hermanas será el último consuelo de Ana.