|
Las Palmas de Gran Canaria/ El presidente del Gobierno de España y candidato del PSOE a la
reelección, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció hoy en Las Palmas de Gran
Canaria ante un abarrotado Centro Insular de Deportes que después de las
elecciones generales del 9 de marzo, "si ganamos", dijo, creará una oficina de
apoyo y seguimiento de las Regiones Ultraperiféricas (RUP) con sede en la
capital insular.
"El Gobierno de España se seguirá ocupando de las necesidades de Canarias y
creará planes especiales de turismo, empleo y servicios sociales" para las
Islas, anunció Zapatero ante los más de 5.000 incondicionales -se quedó mucha
gente fuera porque no había más espacio- que llenaron las gradas del pabellón.
El candidato socialista inició así una serie de múltiples referencias al
Archipiélago, entre las que incluyó el compromiso del día: la oficina de la RUP
en la capital insular.
"Siempre me han tratado inmejorablemente" en las
Islas, dijo Zapatero nada más alongarse al atril y tomar el relevo de Juan
Fernando López Aguilar, el candidato socialista por Las Palmas al Congreso de
los Diputados, al que ensalzó como "lo mejor que tenemos". Desde el principio,
el presidente tuvo presente el Archipiélago en su discurso. "Después del 9 de
marzo", anunció, "seguiré viniendo a Canarias y a Lanzarote", su residencia
veraniega durante buena parte de la legislatura.
Fue entonces cuando
enganchó con uno de los mensajes sobre los que los socialistas llevan
insistiendo mucho desde que se inició la campaña electoral: la participación.
Zapatero pidió a la gente que "salga a votar el 9 de marzo", ya que "la
abstención es el voto más triste y este es un país alegre".
Tras el
paréntesis para llamar a la participación, recado que volvería a dar en el tramo
final de su intervención, Rodríguez Zapatero se reenganchó con la realidad
insular y aprovechó para criticar a sus rivales. "Este es un gobierno que ha
estado pendiente de Canarias, a pesar de que aquí hay un gobierno que siempre
quiere confrontar con el de España, diga lo que diga ese pacto de perdedores que
se ha formado después de las últimas elecciones". Para el aspirante a seguir en
La Moncloa, "a Coalición Canaria y al Partido Popular no les preocupan" la
comunidad autónoma "sino estar en el poder y en la poltrona".
Repasó
entonces los, a su juicio, logros para las Islas decididos en Madrid: las
subvenciones al transporte y la inclusión de Canarias entre las regiones
ultraperiféricas europeas, antes de hacer un repaso sobre la actitud del PSOE
ante la inmigración frente a la de su oponente el PP, pasaje en el que, otra
vez, estableció un vínculo con Canarias echando mano de la inmigración isleña de
finales del siglo XIX y principios del XX a América.
EL PP
De la
inmigración dijo que sólo defiende la legal y que es partidario de repatriar a
los extranjeros que entran ilegalmente, "pero con dignidad, no como mercancía",
al contrario, dijo, que el PP. Fue a partir de ahí cuando Zapatero empezó con su
ristra de ataques a los populares, que centró sobre todo en su 'número dos',
Manuel Pizarro, al que ridiculizó exclamando "¡vaya fichaje! porque "no le duró
ni tres minutos" al ministro de Economía socialista Pedro Solbes.
Tampoco
olvidó a Ángel Acebes ni a Zaplana, de los que dijo que "no han aparecido en la
campaña porque están cuidando a la niña de Rajoy", gritó entre carcajadas de la
familia socialista. Pero, sobre todo, evitó hablar de su rival en el debate
televisado y decisivo del lunes. Apenas lo nombró.

Noticias Relacionadas:
|