La atracción entre Mary y Harry
se fortalece y acaban enamorándose. El Sr. Sugarman intentará por cualquier medio que Mary desaparezca de
la vida de Houdini, incluso desvelándole el secreto para que ella consiga el dinero
y se marche.
Mary tendrá que enfrentarse con
el dilema de elegir el dinero o dar rienda suelta a lo que siente por Houdini.
Escrita por Tony Grisoni (Brothers of the Head, In this World (En este mundo)) y Brian Ward (La intérprete), EL ÚLTIMO GRAN MAGO reúne a un reparto de aclamados actores como
Guy Pearce (La propuesta, Memento), la galardonada
Catherine Zeta-Jones (Chicago,
La leyenda del Zorro), Timothy Spall (Harry
Potter, El último samurai), y la joven actriz irlandesa de doce años
Saoirse Ronan (Expiación - Más allá de la
pasión) que interpreta a Benji, la hija de Catherine Zeta-Jones.
La película ha sido dirigida por la galardonada directora Gillian Armstrong
(Charlotte Grey, Mujercitas) y
producida por Marian Macgowan para Macgowan Lupovtiz Nasatir Films Pty Ltd
y Chris Curling para Zephyr Films Houdini Ltd.
El largo es una co-producción británica-australiana financiada por Film Finance Corporation Australia, BBC Films, New South
Wales Film and Television Office y UK Film Council. Dan Lupovitz, Marcia
Nasatir, Kirk D'Amico, Lucas Foster y David Thompson han trabajado como
productores ejecutivos.
El equipo técnico también ha reunido a grandes estrellas que trabajan
detrás de la cámara como el director de fotografía Haris Zambarloukos (El intruso (Enduring Love), Venus, Mamma Mia!),
la diseñadora de producción Gemma Jackson (Descubriendo
Nunca Jamás, El diario de Bridget Jones) y la diseñadora de vestuario
Susannah Buxton (Como gustéis, Millones).
El rodaje principal de EL ÚLTIMO GRAN
MAGO comenzó en agosto de 2006, y fue rodado en escenarios naturales en y
alrededor de Londres, en los estudios Ealing y Pinewood, y en Edimburgo.
INFORMACIÓN SOBRE LA PRODUCCIÓN
EL ÚLTIMO GRAN MAGO es un drama romántico que acompaña al
aclamado escapista Harry Houdini en su exitosa gira mundial y narra su
encuentro con una misteriosa médium, combinando realidad y ficción. En 1926 el
gran escapista Harry Houdini llega a Edimburgo hecho una superestrella en el
último tramo de su exitosa gira mundial. Los debates científicos están a la
orden del día e interesan a Houdini tanto que decide proponer un reto: ofrece
una recompensa caudalosa a cualquiera que acepte su desafío. Mary McGarvie y su
hija Benji trabajan en un espectáculo parapsicológico en un teatro de
variedades y deciden aceptar el reto
para intentar estafar a Houdini. Así, ambos estafadores luchan por burlar al
otro, sin darse cuenta de que en su empeño corren el riesgo de caer en la
trampa más grande de todas: el amor.
Los co-guionistas Tony Grisoni y Brian Ward se tomaron su tiempo con el
guión y la historia evolucionó lentamente. De hecho, la película inicialmente
no se basaba en la historia de Houdini. Según Tony Grisoni: "Partimos de la
idea de que todo acto mágico está sostenido por un público que desea con todas
sus fuerzas que la magia sea real. El público quiere que lo que está viendo sea
algo extraordinario. La gente no quiere ver algo corriente ni cotidiano.
Empezamos trabajando con una relación madre-hija -Mary y Benji- y Houdini no entró a formar
parte de la historia hasta mucho después".
"Cuando empezamos a escribir, situamos a los personajes principales en un
circo ambulante, no en un teatro de variedades, hasta el día en que Houdini
entró en la historia. A
partir de ahí desarrollamos una trama sobre gente que sublima el amor, de hecho
Houdini es el caso más extremo, que llega a atarse literalmente con cuerdas y
cadenas. En realidad, Harry no creía en el amor, de hecho lo negaba, algo que
encajaba perfectamente con el guión. Por otro lado, tuvimos claro desde un
principio que la película transmite que la magia siempre existe si uno quiere
creer en ella", añade Brian Ward.
El guión llegó a manos del productor ejecutivo Dan Lupovitz hace un par de
años: "Toni Grisoni y Brian Ward me enviaron su guión con vistas a que
produjera la película. Me
pareció fantástico, pero finalmente se decidió que sería rodada como una
película escocesa de bajo presupuesto y, por tanto, necesitaría un productor
escocés. Al ser estadounidense, yo quedaba descartado.
Fue una decepción, pero tuve que olvidarme de la historia. Por
casualidad, como por arte de magia, dos años más tarde un agente me envió el
mismo guión. Leí un par de líneas y dije ‘Me acuerdo de este guión, me
encantó'.
Al final no habían conseguido rodar la película en Escocia y ahora
intentaban llevarla a la pantalla como un largo más internacional. Fue genial
porque eso me permitía poder trabajar en ella".
El guión de Tony Grisoni y Brian Ward ha sido dirigido por Gillian
Armstrong. Según Lupovitz, Armstrong era la opción perfecta para llevar la
película a buen puerto: "He seguido de cerca el trabajo de Gillian desde My Brilliant Career y me encanta. Tiene
voz propia, un estilo visual muy potente y sabe contar una buena historia;
además es buena directora de actores y se le dan muy bien los escenarios de
época porque consigue llenarlos de vida utilizando interesantes detalles, sin
caer en el cliché. Asimismo, sus películas siempre están interpretadas por
personajes fuertes como en el caso de este guión, donde los personajes son
fuertes, complejos e interesantes".
La
productora Marian Macgowan añade:
"Gillian tiene gran sensibilidad visual, pero, por encima de todo, le interesa
el drama humano, y eso le permite contar una historia emocionalmente potente de
manera muy visual".
Por su parte, no hizo falta presionar mucho a Armstrong: "Me enamoré del
guión en cuanto lo leí porque presentaba una visión completamente nueva de un
icono muy famoso. Lo único que sabía sobre Harry Houdini es que formaba parte
de nuestra cultura general por algo relacionado con las cadenas, las cuerdas y
el escapismo. Eso sí, ¡he aprendido muchísimo sobre Harry! Era un hombre
increíble y este filme me ha permitido enterarme de lo que pasa entre bambalinas
y me ha enseñado mucho sobre la magia, la ilusión y el espectáculo; elementos
que a todos nos gustan. También me pareció muy interesante su relación de
amor/odio con las creencias parapsicológicas y con la vida después de la
muerte".
Otro de los elementos de la historia que captó la atención de Armstrong fue
la relevancia contemporánea de la gran fama de Houdini: "Cuando actuaba,
conseguía atraer a miles de personas que abarrotaban ansiosas las calles o los
puentes. Lo que me interesó de Harry no fue sólo su espectáculo, sino cómo
vendía ese espectáculo. Era totalmente consciente de la importancia de
promocionarse a sí mismo y de trabajarse a la prensa. Supo cómo
sobresalir por encima de todos los demás utilizando conceptos ocurrentes e
inteligentes y llamó la atención de todo el mundo con su gran imaginación. Fue
la primera superestrella del mundo, pero detrás de la estrella y de la fama
había un hombre complicado y atribulado".
El actor australiano Guy Pearce fue escogido para interpretar al personaje
principal. Lupovitz explica por qué era el actor perfecto para el papel: "Fue
una gran suerte poder contar con Guy Pearce para el personaje de Houdini porque
tiene ese estilo interpretativo visceral y físico que encaja muy bien con quién
era Houdini como persona y como artista. Asimismo Guy Pearce combina de manera
única el carácter del personaje principal con la diversidad del actor de
personajes".
"La historia tiene muchas capas con las poder trabajar como intérprete,
pero además Guy le ha añadido mucha emoción física. Cuando actúa, lo hace desde
la comprensión física de su personaje", añade Marian Macgowan.
Para Armstrong la clave estaba en la capacidad de Pearce para meterse en el
papel: "Es un actor increíble. Me encanta que sea tan camaleónico; sabe
transformarse por completo. También es un intérprete profundo e inteligente.
Sabía que Guy se esforzaría al máximo por estar en forma y retratar a un
Houdini que resultara creíble. Dio clases de magia y se entrenó durante meses
en el gimnasio para coger la forma física que hubiera tenido Houdini. Cuando
filmamos las escenas subacuáticas era capaz de aguantar la respiración más
tiempo que nuestro especialista. También aprendió a escaparse de una chaqueta
de fuerza colgado bocabajo. Eso demuestra su entrega con el personaje. ¡Desde
luego que ha salido ganando porque ahora podrá encandilar a sus amigos con los
trucos del espectáculo de Houdini!".
Al principio Pearce se mostró un poco reacio: "Acababa de interpretar a
Andy Warhol en una película que daba gran importancia a la veracidad de los
hechos históricos, así que por una parte pensaba, ‘¿Realmente quiero ponerme
ahora en la piel de una megaestrella que promocionaba su propia imagen?'".
Pearce acabó aceptando, pero se propuso acercarse al personaje desde una
perspectiva totalmente diferente a como interpretó a Warhol. "A pesar de que
vuelvo a interpretar a un personaje real, como esta historia se centra más en
el "y si", pude jugar un poco más con la trama sin ceñirme tanto a la realidad
histórica y trabajar con el mundo creado en el guión. El lado físico fue el
gran reto: tuve que entrenarme a fondo, aprender a aguantar la respiración
durante mucho tiempo y acostumbrarme a estar colgado bocabajo. Me sorprendió
muchísimo todo lo que podemos hacer para transformarnos. Tenía una tabla de
entrenamiento físico bastante dura".
La aclamada actriz Catherine Zeta-Jones encarna a Mary, un personaje de
ficción. A Lupovitz le llamó la atención la similitud existente entre
Zeta-Jones y su personaje en la película: "El pasado de Catherine se parece al
de nuestro personaje porque ambas han trabajado en el teatro, y nuestro
personaje, Mary, es muy carismática, espabilada, lista, misteriosa y muy
atractiva; una intérprete nata".
"Cuando nos pusimos a barajar posibilidades para Mary, Catherine nos
pareció la mejor opción porque además de ser una gran actriz, tiene mucho en
común con Mary. También es muy divertida y con este papel transmite una
vulnerabilidad que le va como anillo al dedo. Para ella fue una vuelta a sus
inicios, y de hecho rodamos una escena en Covent Garden enfrente de un viejo
teatro y nos contó que fue bailarina en un espectáculo en la calle 42 o por ahí
durante dos años. Cuando leyó el guión pensó, ésta soy yo, tengo que hacer este
personaje", añade Armstrong.
"En cuanto lo leí pensé, ‘Éste es un personaje increíble'; me atrajo por
sus diferentes capas y porque era totalmente diferente al papel que estaba
interpretando en ese momento", comenta Zeta-Jones. "También me pareció una
oportunidad fantástica para trabajar con una directora tan maravillosa como
Gillian. Nunca había trabajado bajo las órdenes de una directora así que estaba
intrigada por ver cómo funcionaría la dinámica. En cuanto nos conocimos me cayó genial
y supe que iba a ser un rodaje magnífico".
Los dos actores principales nunca habían trabajado juntos. "Juntar a Guy y
a Catherine fue como provocar una reacción química, han hecho que saltaran
chispas en la pantalla", dice Lupovitz.
"Había oído que Guy era muy concienzudo y que le gustaba mucho ensayar",
comenta Zeta-Jones, "y esa metodología me viene como anillo al dedo porque me
encanta ensayar y pasar las líneas y dar con formas diferentes de hacer las
cosas. Nos llevamos fenomenal. Hemos trabajado muchísimo, pero nos lo hemos
pasado genial, nos hemos reído y nos hemos divertido".
Pearce coincide en que tuvieron una relación laboral buenísima: "Trabajar
con Catherine ha sido un placer. Es una gran profesional y es muy buena en lo
que hace. Además es tremendamente cercana y tiene un sentido del humor genial,
con lo que nos lo hemos pasado muy bien".
Saoirse Ronan, de 12 años, interpreta a la hija de Mary: "Antes de empezar,
pensaba ‘Genial, ¡voy a trabajar con Catherine Zeta-Jones!'. Me ha encantado
trabajar con ella porque además de ser una gran persona, es una actriz de
grandísimo talento".
A pesar de haber entrevistado a miles de jóvenes actrices, Armstrong no
tuvo ninguna duda de que Ronan era la actriz que buscaban: "Saoirse nos dejó
boquiabiertos en su primera prueba. Vimos a un montón de jóvenes actrices de
gran talento, pero ella sobresalía por encima de todas ellas. Su papel es
fundamental y, ciertamente, casi está en pantalla tanto como Catherine y Guy,
con lo que sabíamos lo importante que era dar con una chica que pudiera sobrellevar
esa carga y combinarla con la inteligencia y sensibilidad que requería un papel
tan emotivo como éste. Es una chica muy especial".
Lupovitz coincide totalmente con ella, "Saoirse Ronan es una joven actriz
muy madura, y encajaba perfectamente con lo que buscábamos porque necesitábamos
una actriz que, a esa joven edad, pudiera combinar cualidades de adulta y de
niña. Es una actriz muy lograda, sobre todo teniendo en cuenta que sólo tiene
doce años. Entiende muy bien su profesión y es capaz de repetir lo que ha hecho
toma tras toma. Tiene presencia para llenar la pantalla y es un placer trabajar
con ella. Enamora a la cámara".
Pero no sólo a la cámara... también encandiló a sus compañeros de reparto.
Catherine Zeta-Jones se quedó impresionada con su talento: "A esta joven
intérprete no hay que quitarle el ojo, de hecho yo la compararía con una joven
Jodie Foster. Terminó de rodar una película y en cuanto llegó se metió de lleno
en el papel. Todos los días llegaba y nos daba abrazos a todos. Forjó a una
Benji maravillosa, combinando elementos de pillo, de chicazo y un lado muy
tierno que ha quedado precioso en pantalla. Es una estrella". Guy Pearce añade:
"Ha sido maravilloso trabajar con ella, es una niña impresionante que
espiritualmente es mucho mayor de lo que aparenta físicamente. Todos los días
decía algo que te dejaba alucinado al ver lo enterada que está de todo".
Timothy Spall fue la última pieza del rompecabezas, como el manager y amigo
de Houdini, el Sr Sugarman. "Me gustó
mucho el guión y la historia me atrajo. Al leer el guión, fue como escuchar una
canción que no había oído antes... Me pareció muy sugerente porque es una idea
original. Los cuatro personajes principales me parecieron muy interesantes y
hay una especie de triángulo en el que luchan por ver quién va a quedarse con
Houdini. Un guión como éste no se recibe todos los días". También le atrajo
saber que el proyecto sería dirigido por Armstrong: "Sigo el trabajo de Gillian
y me parece una de las mejores directoras del momento. Es muy inteligente,
conoce bien de lo que habla, crea unas
imágenes visuales preciosas y sabe llegar hasta el núcleo emocional de la trama. Ha sido un placer
trabajar con ella".
A Lupovitz le fascinó especialmente ver cómo Spall daba vida a su
personaje: "El Sr Sugarman y Houdini tienen una amistad muy estrecha, comparten
muchos secretos y tienen una historia muy larga, forjada durante sus viajes por
el mundo en la gira.
Los dos personajes tienen una relación de amor que se manifiesta de una
manera muy inteligente en el guión, que los retrata como una pareja que está
siempre discutiendo. Nos pareció muy importante dar con un actor que pudiera
hacerlo de una manera encantadora y positiva, así que nos sentimos muy
afortunados al enterarnos de que Timothy Spall estaba disponible. He de decir
que al trabajar juntos, él y Guy Pearce, siendo los grandísimos actores que
son, han sabido llevar a la pantalla de una manera muy creíble la relación que
tienen ambos personajes en el guión".
El equipo técnico, sobre todo la directora Armstrong,
sabía que dar vida a un personaje tan icónico sería una tarea peliaguda:
"Cuando se realiza una historia sobre personajes reales, y más en el caso de un
icono como Houdini, siempre hay seguidores devotos que se saben todos y cada
uno de los detalles de su vida, y eso complica enormemente las cosas. En
nuestro caso, los guionistas se basaron en la ficción histórica para imaginarse
cómo se hubiera comportado Houdini. Hemos dedicado mucho esfuerzo a realizar
labores de investigación y espero que hayamos logrado una obra que se mantiene
fiel al espíritu de Harry. Eso sí, no hay que olvidar que, al fin y al cabo, es
ficción".
Houdini fue el artista más reconocido del mundo en vida,
y su atractivo sigue presente hoy en día. La productora ejecutiva Marcia
Nasatir sugiere que en la actualidad quizá sea más famoso de lo que haya sido
jamás:
"El año pasado salió otra biografía de Houdini que
decía que había sido espía durante la I Guerra Mundial.
Este año, uno de sus bis-sobrinos anunció que tiene intención de exhumar el
cadáver dado que piensan que su muerte estuvo rodeada de circunstancias
extrañas que podrían ser esclarecidas gracias a la ciencia moderna. Ochenta
años tras su muerte, el gran escapista sigue siendo objeto de conversación y controversia
en millones de sitios de Internet, y el nombre Houdini sigue siendo sinónimo de
magia".
La
película está ambientada en Edimburgo, en 1926, y se rodó principalmente en
lugares reales, todo un reto para la diseñadora de producción Gemma Jackson, "Tuvimos
que rodar en escenarios naturales con lo que dichos escenarios tenían que
parecer lugares reales, y además teníamos que poder trabajar con ellos y
embellecerlos".