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Gran Canaria/ La Consulta de Trastornos del Movimiento (Unidad de
Parkinson) del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de
Gran Canaria Dr. Negrín ha aplicado, junto con la Unidad de
Neurocirugía Funcional y Tratamiento del Dolor Crónico, una nueva
técnica intervencionista que estimula el cerebro y mejora la calidad de
vida de los pacientes con enfermedad de Parkinson.
El Hospital es
centro de referencia en Canarias en el tratamiento quirúrgico de esta
enfermedad a través de cirugía de neuromodulación con la que se ha
intervenido a 26 pacientes. Se trata de la técnica más novedosa que
existe actualmente y que sólo se aplica en cinco hospitales del
territorio nacional.
Los doctores responsables de la cirugía, el neurocirujano Francisco
Robaina y el neurólogo José Suárez aseguran que con esta técnica, que
es de última generación tecnológica, se ofrece una solución al paciente
con Parkinson que por su historial pueda recibir este tratamiento que
técnicamente está al nivel de los mejores hospitales del mundo.
El Parkinson es una enfermedad del Sistema Nervioso Central, de
carácter degenerativo, crónico, progresivo y lento, que afecta a la
zona del cerebro encargada del control y coordinación del movimiento,
del tono muscular y de la postura.
Los expertos aseguran que un diagnóstico adecuado y precoz permite
instaurar una terapia eficaz, que es además capaz de aumentar la
calidad y la expectativa de vida del paciente. Existen diversos
medicamentos y técnicas de rehabilitación que aportan un beneficio
importante durante buena parte de la enfermedad.
La Unidad de Parkinson del Hospital Universitario de Gran Canaria Dr
Negrín atiende a una media de cien pacientes al mes; sin embargo, no
todos son susceptibles de ser tratados mediante la cirugía. Existen
algunas contraindicaciones como, por ejemplo, ser mayor de 70 años o
padecer otras patologías que puedan interferir en el desarrollo de la
intervención quirúrgica.
La nueva técnica quirúrgica que aplica el Hospital Universitario de
Gran Canaria Dr. Negrín ofrece al paciente la posibilidad de ser
intervenido quirúrgicamente en los casos en los que la medicación ya no
es una respuesta adecuada al problema del enfermo. Se estima que sólo
el 10 por ciento de los pacientes con Parkinson se encuentra en esta
situación. La media de edad de las personas que han sido intervenidos
con esta técnica en el centro hospitalario ronda los 60 años, si bien
se ha dado el caso de intervenir quirúrgicamente a un paciente con 36
años.
Los neurólogos establecen tres tipos de tratamientos para los pacientes
que no responden eficazmente a la medicación tradicional. Los implantes
de bombas de Apomorfina, los de Duodopa y la cirugía. Cada una de las
opciones se prescribe en función del historial de cada paciente.
La ventaja de la cirugía es que la técnica empleada permite estimular
el cerebro de tal forma que el paciente, tras la intervención, recupera
la calidad de vida que tenía al comienzo de la misma; un avance
importante si tenemos en cuenta que se trata de una patología que aún
no tiene curación.
La cirugía es uno de los tratamientos que mejor respuesta presenta,
cuando la resistencia a los medicamentos es mayor, al lograr que el
paciente recupere su autonomía tras el postoperatorio llegando a
recibir no sólo menor tratamiento farmacológico, sino que en algunos
casos hasta pueden prescindir de él durante años. Otra de las ventajas
que presenta la cirugía neuromoduladora es que la técnica que se
utiliza se vale de las nuevas tecnologías hasta el punto de lograr una
precisión que no sólo mejora la eficacia de la misma, reduciendo las
complicaciones, sino que reduce el tiempo de duración de la operación
en casi un 50 por ciento con respecto a la técnica tradicional, al
pasar de 10 a 6 horas.
La cirugía neuromoduladora consiste en implantar dos electrodos en el
cerebro que reestablecen el equilibrio de los circuitos que no están
funcionando de forma adecuada, mediante un sistema parecido a un GPS-
Navegador con el que se logra no destruir nada del cerebro sino
estimularlo. Además, es una técnica bilateral y reversible, lo que
permite volver a realizarla, si con el tiempo, el paciente empeora.
El Parkinson es la segunda enfermedad neurológica más importante en
número de personas afectadas en todo el mundo. Se estima que la padecen
unos 200 pacientes de cada 100.000 habitantes, aunque muchos no están
diagnosticados todavía, y aparecen 12 casos nuevos por cada 100.000
habitantes. En todas ellas, la dedicación y personalización es alta y
se ha logrado una mejoría en el manejo de esta patología gracias a
nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento médico-quirúrgico. Este
hecho ha contribuido a situar la Comunidad Canaria en una media alta en
comparación con el resto de los hospitales nacionales y a nivel
internacional, lo cual revierte positivamente y de forma directa en
nuestros pacientes.

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