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Rabat/ El Delegado en España del Frente Polisario,
Bucharaya Beyun, consideró hoy, en declaraciones a ACN Press, que
"sería inaceptable" que los corresponsales españoles en Marruecos
"hubiesen tenido que sacrificar su independencia y pagar un precio"
para poder continuar realizando su labor informativa en el Reino
Vecino, al tiempo que calificó como "vergonzoso que el Gobierno español
haya podido colaborar en dichas censuras".
Beyun quiso asimismo mostrar su "respaldo" a los informadores españoles
en Marruecos "ante las presiones que cada día reciben en torno al
conflicto del Sáhara Occidental", al tiempo que consideró "inconcebible
que por pedir un un trato justo e igual al del resto de la prensa
internacional, haya podido estar a punto de desencadenarse una crisis
diplomática entre España y Marruecos".
Las periodistas Beatriz Mesa y Carla Fibla, corresponsales de la Cadena
COPE, y de la Cadena Ser y La Vanguardia, respectivamente, estuvieron a
punto de ser expulsadas del país hace unos dias, al no serles renovadas
sus acreditaciones.
No obstante, el ministerio de Comunicación marroquí ha manifestado hoy
que les habían sido renovadas sus credenciales, después de que
existiera una mediación del ministerio de Asuntos Exteriores y de la
vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega,
además de de dirigentes de Partido Popular.
Ambas periodistas participaron el pasado mes de febrero en Palma de
Mallorca en una mesa redonda organizada por la Asociación de Amigos del
Pueblo Saharaui sobre el papel de los medios de comunicación en el
conflicto de la excolonia española, lo que unido a que Mesa se hubiese
rodeado en algún momento de su intervención con una bandera saharaui, y
al contenido habitual de sus informaciones desde Rabat, habría motivado
las iras de Marruecos.
MINISTERIO DE COMUNICACION
Según publicó ayer el diario EL MUNDO y fuentes de toda solvencia
relacionadas con las interesadas tampoco han desmentido, ambas
periodistas fueron recibidas el pasado día 13 por un alto cargo del
ministerio de Comunicación marroquí que les conminó de manera
humillante a no tener nunca más relación con el Frente Polisario o con
personas cercanas a sus tesis y que incluso les habría hecho prestar un
juramento al respecto.
No obstante, el conflicto larvado desde febrero estalló ayer mediante
un comunicado conjunto de todos los corresponsales españoles en
Marruecos, a excepción del de la agencia Efe, en el que no sólo se
hacían eco de los casos de Mesa y Fibla, sino de la "situación
insostenible" a que se enfrentan cotidianamente debido a las
"advertencias verbales relacionadas con contenidos de nuestro trabajo"
y las "coacciones y amenazas" a que son sometidos.
"PRESIONES"
Además de señalar que las mayores "presiones" de las autoridades
marroquíes provienen de todo lo que se refiere a la cobertura del
conflicto del Sáhara Occidental, los informadores españoles también se
refirieron en su comunicado al robo que habría sufrido en enero pasado
en su domicilio el corresponsal de TV3, Medir Plandolit.
La Policía marroquí no habría dado ninguna explicación convioncente del
suceso, que se produjo poco después de que el informador realizase un
reportaje sobre el Sáhara, y los autores del robo sólo se llevaron
ordenadores y documentos, sin tocar el dinero y los objetos de valor
que había en la casa.

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