Canarias/ El 80 por ciento de los jóvenes que usan Internet
tienen riesgo de adicción, mientras que el 30,3 por ciento sufre
disforia (cambios en el estado de ánimo) en ausencia de la recepción de
mensajes al móvil y el 49 por ciento juega solo a los videojuegos.
Estas son algunas de las conclusiones del estudio realizado por la
Asociación Aluesa (Atención a las Ludopatías y la Exclusión Social
Asociadas), entre 961 jóvenes de entre 12 y 19 años de Las Palmas de
Gran Canaria.
Por ello, Aluesa y Gobierno de Canarias han organizado unas Jornadas de
Formación y Prevención de la Adicción a las Nuevas Tecnologías
(ordenadores, teléfonos móviles y videojuegos), dirigidas a formadores
juveniles, ante la constatación de que "si no hay un control paterno,
un seguimiento del uso que se hace de las nuevas tecnologías, los
jóvenes pueden caer en el abuso y convertirse en una adicción", explicó
la directora general de Juventud, Laura Díaz.
El proyecto piloto pretende dar herramientas a los profesionales que
trabajan con la infancia y juventud para que puedan asesorar ante estos
casos que pueden llegar a generar "problemas de socialización, de
aislamiento y llevar a adicciones más fuertes".
Para la consejera de Bienestar Social, Juventud y Vivienda del Gobierno
de Canarias, Inés Rojas, las nuevas tecnologías pueden conllevar
"grandes oportunidades o volverse en contra", por eso se hace "una
llamada de atención a los profesionales" que trabajan con las más
jóvenes "y que se están dando cuenta de las circunstancias que generan
ansiedad por la adicción a las nuevas tecnologías".
CONTROL
El estudio revela la necesidad de "control paterno y seguimiento" del
uso que se hacen de las nuevas tecnologías, ya que entre los
encuestados, un 13,4 por ciento reconoce que usa Internet para
actividades sexuales y un 1,7 por ciento para apostar y jugar en
casinos.
Por lo que respecta a los videojuegos, el 58 por ciento usa juegos
violentos y el 8 por ciento reconoce que tiene problemas con esta
adicción.
En cuanto a los móviles, se detecta que cada vez se cuenta con uno a
una edad más temprana, reconociendo un 30,3 por ciento que padece una
excesiva dependencia.
Por ello, Díaz destacó que las nuevas tecnologías, "con corrección, son
un elemento importante para la socialización y los estudios" de los
jóvenes, pero "usadas con control y supervisión para que no se
conviertan en un problema".

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