
Tenerife/ Asociaciones y ongs de
Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote han pedido al
Ministerio del Interior y a la Delegación del Gobierno en Canarias
el acceso a los centros de retención de inmigrantes y defendieron el
derecho a la comunicación de los internos.
Representantes de la plataforma "Todos somos migrantes.Por los
derechos humanos, contra el racismo y la xenofobia", que en Tenerife
integran unos treinta colectivos, indicaron en rueda de prensa que
la negativa de permiso para acceder a los centros hace que se
incremente la confusión sobre las condiciones en las que se
encuentran los inmigrantes ingresados en ellos.
Carlos Arroyo, de Médicos del Mundo, indicó que en tres ocasiones
su organización ha pedido el acceso a los centros de Tenerife y en
todas ha recibido el silencio administrativo por respuesta.
Arroyo consideró necesario que se permita el acceso y así
comprobar si las denuncias, incluidas las de la policía, sobre las
condiciones higiénicas, sanitarias y de vulneración de derechos
fundamentales son ciertas o no.
Rafael Blanco, de la plataforma "Todos somos migrantes" subrayó
que la falta de acceso y transparencia posibilitan la vulneración de
los derechos humanos y criticó la falta de medios para la atención
de los inmigrantes.
Los integrantes de la plataforma pidieron el cumplimiento del
derecho a la comunicación que engloba, entre otros aspectos, la
capacidad de recibir llamadas, la autorización para poseer teléfonos
móviles y radio y la mejora del servicio de petición de visita
previa.
Blanco señaló que por entrar de forma ilegal a España, el único
derecho que se puede limitar es el ambulatorio pero nunca el de
comunicación.
Asimismo los representantes de la Plataforma reclamaron mejoras
sanitarias y de las condiciones higiénicas así como la obligación de
que cada uno de los inmigrantes posea un certificación médico como
requisito adjunto a las repatriaciones, ya que se ha demostrado que
inmigrantes enfermos de patologías que en su países de origen son
imposibles de curar, han sido devueltos.
Al respecto, el representante de Médicos del Mundo denunció que
que a mucho inmigrantes se les extrae sangre sin su permiso, cuando
deberían tener el derecho a elegir si quieren hacerse el análisis o
no.
Para la plataforma, el acceso de estas organizaciones facilitaría
la identificación de desaparecidos, ya que muchas familias
desconocen si los inmigrantes que zarparon en pateras o cayucos
consiguieron llegar o murieron en la travesía.
También consideraron que el acceso permitiría prestar ayuda
psicológica, necesaria ante la alta posibilidad de suicidios en los
centros de retención de acuerdo con la advertencia de Sara
Prestianni, autora de un informe sobre los CIES encargado por el
Parlamento europeo.
Paula Pimentel, de la asociación de inmigrantes de República
Dominicana, destacó lo beneficioso que es para los inmigrantes poder
hablar con personas que han pasado por su misma situación o tener
contactos asiduos con su familiares y comunidades de origen.
Aunque consideraron que la directiva europea que pretende ampliar
el tiempo de retención de los inmigrantes es una vergüenza,
estimaron que los centros de retención no se deben cerrar, como
abogan otras ongs, sino convertirlos en espacios positivos "para
todos".
Respecto a las condiciones del centro de Hoya Fría en Tenerife,
Carlos Arroyo indicó que las informaciones que poseen a través de un
informe del Parlamento europeo, es que son deplorables desde el
punto de vista de hacinamiento de internos.
Los representantes de la Plataforma aseguraron que no pararán
hasta conseguir acceder a los centros.

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