El Parque
Nacional de Garajonay tiene una superficie de 3.948 hectáreas y alberga una
densa selva, la laurisilva, bosque formado por gran variedad de árboles que
constituye una muestra superviviente del tipo de vegetación que ocupaba las
márgenes del Mediterráneo durante la Era Terciaria.
Los municipios de
Hermigua, Agulo y Vallehermoso, afectados por los incendios, están ubicados en
el norte de La Gomera.
Vallehermoso, con algo más de 3.100 habitantes y
109 kilómetros cuadrados, es el municipio más extenso de La Gomera, y se
caracteriza por sus empinadas laderas que ascienden hacia el Parque Nacional de
Garajonay.
Hermigua cuenta con 39 kilómetros cuadrados y 2.100 habitantes
y alberga un pintoresco caserío, El Cedro, situado en los límites del Parque de
Garajonay, mientras que en Agulo, de 25 kilómteros cuadrados, hay casi 1.200
habitantes.
Garajonay, que fue declarado Parque Nacional en 1981 y
reclasificado como tal en 1989, es desde 1986 Patrimonio de la Humanidad por la
Unesco, y ocupa el centro de la isla, con una altitud mínima de 650 metros y
máxima de 1.487 en el pico Garajonay.

El Parque Nacional acoge en sus
límites la mejor representación del bosque de laurisilva existente en el
Archipiélago y su estratégica localización influye para que tenga una función
preponderante en la recarga hidrológica de la isla y la protección de los
suelos.
De los cuatro parques nacionales de Canarias, el Garajonay es el
que tiene una fauna más rica y variada, con abundancia de invertebrados, entre
los que destacan los arácnidos, lombrices, moluscos, artrópodos e insectos, que
presentan numerosos endemismos.
En cuanto a los vertebrados, destacan las
aves como el gavilán, la gallinuela o las palomas turqué y rabiche, endemismos
canarios que han evolucionado ligadas al bosque de laurisilva.
Su
vegetación relíctica, auténtico fósil viviente, tiene su representación actual
en determinados enclaves de los archipiélagos macaronésicos.
Las tierras
que forman el parque pertenecieron a los Condes de La Gomera para pasar a ser
dominio municipal en el siglo XIX, convirtiéndose en monte de utilidad pública
hasta su declaración como Parque Nacional.