|
El Gran Circo Mundial se encuentra de nuevo en Gran Canaria.
Por tercer año consecutivo, la considerada "mayor, mejor y más prestigiosa
caravana circense de Europa" recorre España con un programa repleto de las
atracciones más impresionantes procedentes de los mejores Circos del Mundo y
visita Gran Canaria bajo la dirección de José María González, que junto a sus
hermanos Rafael y Fernando fundó este circo hace más de 30 años.
- ¿Presenta muchas novedades el Gran Circo Mundial
respecto a sus dos primeras visitas a Gran Canaria?
- Todas las atracciones vienen por primera vez, incluso alguna
es la primera vez que aparecen en Europa. Desde los cocodrilos y caimanes, de
tres metros y medio de largo con 85 dientes y 200 kilos, pasando por las focas
del Polo Norte, los leones marinos de la Patagonia, esa gran manada de seis
elefantes, caballos pura sangre preparados por el rejoneador Ángel Peralta, y,
sin lugar a dudas, los leones que nunca deben faltar en un circo.
- Como en anteriores visitas, el grupo ecologista Ben
Magec ha criticado con dureza la presencia de animales en el circo e incluso ha
presentado mociones en los ayuntamientos de las islas para evitar la visita de
los circos con animales. ¿Tan mal lo pasa un animal en el circo?
- Está mucho mejor que en libertad porque en seguida si hay un
animal enfermo el domador está ahí, y el veterinario, y le dan lo que hace
falta. Ellos están siempre pendietes de sus animales, y si uno por lo que sea
tiene problemas, por ejemplo que el agua no sea buena, pues se le trae agua
mineral. Los leones comen la carne en filetes, se les facilita todo para que
tengan las grandes ventajas que no tienen en la selva. Aquí los animales están
cuidados, limpios, atendidos, pero no sólo por sus domadores, que le dan el amor
y el cariño y que les premian. Siempre hay un contacto directo entre los
animales y los cuidadores, y eso es muy importante. Además, ¿por qué un niño de
Las Palmas de Gran Canaria no va a tener los mismos derechos que otro de Nueva
York, de Moscú, de París o de Madrid.
- ¿Vive mucho un animal en el circo?
- Una domadora decía que sus osos llegaban a vivir 25 años,
cuando generalmente viven 17. Por tanto, es bonito, el Gran Circo Mundial tiene
un caballo de 25 años que sale a la pista y actúa como cuando tenía 10. Los
elefantes ya los vemos, están con sus 4.000 kilos, pero además con ese pelo en
los lomos que hace que el animal esté sano y fuerte para estas actuaciones.
- Usted lleva más de 50 años viviendo el mundo del
circo. ¿Se imagina uno sin animales?
- No. Un circo sin animales siempre sería un circo light, un
circo descafeinado, un espectáculo acrobático-musical. Qué hay en los nuevos
circos, que buscan la carpa del circo para anunciar circo, pero dentro del circo
ni hay una pista circular reglamentaria, tienen un escenario, una iluminación
especial y lo que se ve son acrobacias o teatro bajo la carpa de un circo, pero
eso no es un circo. Que me perdonen, porque yo amo el circo y moriré con las
botas puestas haciendo circo clásico y de familia, donde vengan y pasen una
tarde entera a gusto y feliz y que los niños vean los payasos, los números
aéreos, que haya una participación directa de la familia viendo el espectáculo.
A esos circos sin animales no se puede llevar a los niños porque no comprenden
lo que pasa en el circo, tienen que tener sus payasos, sus animales, sus números
de riesgo. Nosotros tenemos 25 espectáculos con todas las artes circenses.
- ¿Cómo se vive en un circo?
- El mundo del circo es un mundo aparte y una gran familia. Hay
25-30 familias de diferentes nacionalidades, pero entre todos somos una gran
familia que intenta vivir lo mejor posible dentro de esta ciudad ambulante. Es
cierto que cuando vas a un sitio tienes que preparar todo para que los que
convivimos aquí estemos en una pequeña ciudad en la que no falte de nada. En
total somos 182 personas y todos tenemos una gran unión para ayudar y hacerlo lo
mejor posible.
- ¿Qué le diría a un ciudadano de Gran Canaria para que
no se pierda esta tercera visita del Gran Circo Mundial a la
capital?
- Solamente le diría que a quien no tenga las dos horas y media
que dura el espectáculo, que es totalmente nuevo respecto al año pasado, que
pregunte a qué hora es el espectáculo de los cocodrilos y caimanes y entre a
verlo porque seguro que se le quedará grabado en la retina porque es algo que
difícilmente verán en muchos años.

Noticias Relacionadas:
|
aborto = a menos gente de mierda