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Las Palmas de Gran Canaria / La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación
Territorial del Gobierno autónomo ha iniciado la fase de contratación
de los censos náuticos y aéreos de los cetáceos que habitan en las
aguas de Canarias, y asimismo está dando continuidad a los estudios
relacionados con la patología de los varados y sus parámetros
biológicos (talla, peso, longitud, perímetro, dentadura y edad). Estas
investigaciones, que se realizan en virtud del convenio suscrito el
pasado año entre el Ejecutivo autónomo y el Gobierno de España,
revelarán nuevos datos sobre el comportamiento y distribución de estos
animales y establecerán medidas preventivas de conservación para los
cetáceos en Canarias sobre las actividades que pudieran causarles algún
tipo de perjuicio.
Así lo anunció hoy el director general del Medio Natural del Gobierno
canario, Francisco Martín, que realizó esta mañana una visita a la
Universidad de Las Palmas, donde están siendo analizados los cadáveres
de cuatro delfines de la especie esteno (Steno bredanensis) aparecidos
ayer a pocas millas de la costa sur de Gran Canaria, que elevan a 35 la
cifra de ejemplares varados en el Archipiélago en 2008, la mayor parte
en la provincia de Las Palmas (24).
Entre 1999 y 2005 vararon más de 257 de estos animales en las costas
canarias, de los que el 62,32 por ciento murieron debido a causas
naturales y un 33,33 por ciento se incluyen en entidades patológicas
antropogénicas (13,77 por ciento interacciones con pesca, 4,35 por
ciento patología consuntiva, 9,42 por ciento varamientos atípicos de
zifios asociados a maniobras militares y 5,80 por ciento colisiones con
embarcaciones), restando un 4,35 por ciento sin determinar.
En 2006 y 2007 vararon 87. De éstos, el 83 por ciento murieron debido a
causas naturales y un 17 por ciento correspondieron a patologías
antropogénicas (3 por ciento interacciones con pesca, 3 por ciento
patología consuntiva, 2 por ciento patología no consuntiva y 7 por
ciento colisiones con embarcaciones), restando un 12 por ciento sin
determinar (ULPGC).
Francisco Martín destacó en este sentido que “Canarias es la Comunidad
de España con mayor número de reservas marinas: la Reserva Marina de la
isla Graciosa y los Islotes (la mayor de todas las reservas marinas
españolas con una superficie de 70.000 hectáreas), Punta de la
Restinga-Mar de las Calmas (en El Hierro), y la de La Palma”, y recordó
que actualmente el Archipiélago realiza los estudios más punteros en
patología, de distribución y uso del hábitat, comportamiento, acústica
y biología de los zifios a nivel mundial.
Según datos de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el
Archipiélago Canario (SECAC), en las Islas se ha constatado la
presencia de 26 especies de cetáceos, lo que lo convierte en una de las
regiones con mayor riqueza y diversidad del Atlántico nororiental. Esta
riqueza se debe a su carácter oceánico, a su posición geográfica y a
los complejos factores oceanográficos que tienen lugar en sus aguas.
Canarias es el único lugar de Europa donde es posible observar, de
forma continuada, a especies como el calderón tropical (Globicephala
macrorhynchus), el delfín de dientes rugosos (Steno bredanensis), el
delfín moteado Atlántico (Stenella frontalis) o el rorcual tropical
(Balaenoptera edeni).
Cabe recordar que el Gobierno canario ha impulsado diferentes acuerdos
de colaboración con los países de su entorno, para llevar a cabo
políticas comunes de conservación, y crear una zona de protección de
cetáceos que incluya, como mínimo, toda el área macaronésica. Entre
éstos destaca el programa europeo Estudio, monitorización y educación
para la conservación de los cetáceos en la Macaronesia (EMECETUS), con
principios que prestan especial atención a la divulgación de la vida de
los cetáceos, su papel en el ecosistema y la necesidad de su
conservación. Por otra parte, a través del proyecto MACETUS para el
estudio del cachalote, el calderón tropical, el delfín mular (Tursiops
truncatus) y el delfín moteado atlántico, la Consejería de Medio
Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias ha trabajado
junto a los archipiélagos de Madeira y Azores durante más de dos años.
Este trabajo aporta nuevos datos sobre la estructura poblacional,
distribución, movimientos y usos del hábitat de estas cuatro especies
de cetáceos, que se han seleccionado atendiendo a criterios científicos
y conservacionistas, con el objetivo de responder a cuestiones
esenciales sobre su identidad y el proyecto de establecimiento de una
Red Macaronésica de Estudio y Conservación de Cetáceos.

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