|
Las Palmas de Gran Canaria / La compañía Emalsa, encargada de la distribución y
el suministro de agua entre los ciudadanos de Las Palmas de Gran
Canaria, adjudicará directamente el contrato para el mantenimiento del
alcantarillado de la ciudad y no promoverá concurso público alguno, tal
y como quería el Ayuntamiento y como los responsables políticos del
gobierno local de mayoría socialista habían anunciado.
El contrato este año tiene un importe de 4,5 millones de euros y está
siendo explotado por la empresa Sercanarias, propiedad de los dos
socios privados de Emalsa -dueños del 66 por ciento de sus acciones,
frente al 34 por ciento restante de titularidad municipal-, de forma
temporal.
El futuro contrato, a diferencia del actual, incluirá cláusulas en
favor de un mayor control del servicio por parte del Ayuntamiento,
inexistente hasta ahora, según confirmaron a ACN Press fuentes
oficiales. Por ello, el consejo de administración de Emalsa, que
preside el alcalde, Jerónimo Saavedra, acordó hoy promover las nuevas
condiciones de relación entre la compañía y el Ayuntamiento en cuanto
al servicio de saneamiento y, una vez fijadas estas, dedidir la
adjudicación definitiva a una empresa aún por determinar.
En todo caso, esta decisión contradice las justificaciones que el
gobierno local había dado hasta ahora para, el 31 de diciembre pasado,
suspender el anterior contrato, prorrogado durante varios años
-sobrepasando incluso los plazos legales- a la empresa Urbaser y
adjudicarlo provisionalmente a Sercanarias, en lo que el PP, en la
oposición política del Ayuntamiento, ha calificado de contratación "a
dedo".
Primero Néstor Hernández, concejal de Desarrollo Sostenible y consejero
de Emalsa, y luego el propio alcalde se han referido a la realización
de un concurso público para resolver el contrato de saneamiento, no
promovido por el Ayuntamiento, sino por la propia Emalsa. Pero esta
posibilidad parece haber quedado definitivamente descartada este
miércoles.

Noticias Relacionadas:
|