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Así lo manifestó este miércolesel diputado del grupo socialista Juan Ramón
Rodríguez Drincourt en el pleno de la Cámara regional, en el que
aseguró que el Gobierno canario "no tiene ni idea" de lo que es la
calidad educativa, que para el Ejecutivo "es una especie de Santo
Grial o Vellocino de Oro".
En su opinión, es grave que la consejera Milagros Luis Brito haya
llevado a la Cámara un plan "con el que de alguna manera intenta
burlar con una cortina de humo" el conflicto de los docentes que
luchan por la homologación, y que debería estar intentando
solucionar la titular del departamento.
La consejera Milagros Luis Brito aseveró que comparece ante la
Cámara "con las manos extendidas y abiertas al diálogo y el ánimo de
buscar consenso, serenidad y tranquilidad para buscar las medidas
profundas que necesita el sistema educativo público en Canarias".
La situación de la educación es un asunto trascendental "en este
momento más que nunca", en el que se debe garantizar la
sostenibilidad del sistema, mejorar la calidad educativa y combatir
el fracaso escolar, lo que forman "pilares de la acción del Gobierno
y una de sus prioridades centrales".
Para ello el Gobierno ha diseñado una propuesta con seis ejes
fundamentales y que están basados en el triple objetivo de evitar
"caídas" del itinerario escolar, mejorar el conocimiento de idiomas
y profundizar en las habilidades en lengua y matemáticas.
Entre estas medidas figura la de abrir los centros educativos "a
su entorno", para lo que se implantará el próximo curso un programa
"de acogida temprana" que implicará la apertura a las 07:30 horas y
que comenzará en 507 colegios, de forma que al final de la
legislatura lo apliquen todos.
También se hará un plan de formación para la participación de los
padres en la vida educativa, otro de mejora del rendimiento escolar
y el fortalecimiento del conocimiento de las lenguas extranjeras, de
manera en 2010 se imparta el 25 por ciento del currículum en inglés.
Asimismo, la Consejería quiere fortalecer la función directiva de
los centros, lo que conlleva la mejora de las retribuciones a sus
responsables, y adecuar la función de los inspectores para comprobar
los resultados en todos los centros educativos.
El diputado socialista Juan Ramón Rodríguez Drincourt opinó que
este plan produce tal inseguridad a CC y PP que lo han lanzado como
una cortina de humo, pues ambas formaciones "hablan de ruido y
cizaña en un asunto tan importante como el conflicto de los
docentes".
La calidad educativa que defienden CC y PP "es de fábrica" y han
invertido muchísimo dinero para producir "auténticos agujeros
negros", señaló Rodríguez Drincourt, quien consideró que después del
Gobierno presidido por Jerónimo Saavedra llegó "la Canarias
invertebrada".
La calidad educativa no se afronta en este plan de ninguna manera
porque es "una suma de vaguedades", apuntó Rodríguez Drincourt,
quien criticó las medidas propuestas para aprender lenguas
extranjeras o los programas de orientación y refuerzo.
El diputado del grupo Popular Asier Antona expresó "el total y
absoluto apoyo" de su formación a la labor de la consejera y dijo
que "aquí no vale apuntarse al ruido", ya que la educación es "una
tarea prioritaria para este Gobierno".
"No he visto ni una sola iniciativa del grupo socialista para
mejorar la calidad educativa, sino que permanentemente pide la
dimisión de la consejera", afirmó Antona, quien acusó al PSOE de
dedicarse exclusivamente "la ruido y la propaganda" en este ámbito.
Marisa Zamora, diputada de Coalición Canaria, dijo que la
educación en las islas cuenta con los logros mayores de su historia
y cubre unos objetivos inéditos hasta la fecha, y señaló que no
puede creer "que todo está mal". No obstante, Zamora expresó su preocupación porque en su opinión
"todo se politiza" y señaló que en una negociación no se puede
exigir todo a cambio de nada.

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