Llega el verano y por ende la visita de cientos de foráneos que
eligen La Gomera para pasar sus vacaciones estivales en un marco incomparable
como es la perfecta simbiosis entre el tradicional turismo de sol y playa y el del contacto directo con la
naturaleza en una Isla como la nuestra.
La llegada de
las altas temperaturas obliga a extremar las precauciones; entramos en una
época seca y aumenta el riesgo, por eso tenemos que ser especialmente
precavidos y es que La Gomera guarda una de las joyas más relevantes dentro del
conjunto forestal nacional, pues el Parque Nacional de Garajonay es la muestra mejor
conservada del aspecto que podrían tener hace millones de años el sur de Europa
y norte del continente africano.
También
podemos decir que La Gomera abarca una superficie de 369,76 kilómetros
cuadrados, de los que el 33 por ciento, es decir 12.314,7 hectáreas,
se corresponden con 17 espacios naturales que gozan de algún tipo de
protección. La masa forestal es parte de nuestro Patrimonio y del legado que
hemos heredado de nuestros padres y debemos traspasar a nuestros hijos, pero,
además los montes de La Gomera constituyen un crucial reclamo para el turismo
que visita la Isla y, por tanto, es de vital importancia establecer medidas de
precaución de incendios y combinarlas siempre con la colaboración de todos los
ciudadanos.
Para
salvaguardar nuestro territorio, y sobre todo, tras los incendios acaecidos en
ella el pasado mes de abril que devastó gran parte de la Comarca Norte, la
Corporación insular activó antes de tiempo la campaña contra incendios, tal y
como realiza cada año una vez se aproxima la época estival y se incrementa la
visita de gente que elige un marco incomparable como el de La Gomera para pasar
sus merecidos días de descanso.
En este
sentido tengo que recordar que este operativo que actúa siempre con eficacia y
control en momentos difíciles, la Isla cuenta con servicios de vigilancia
permanentes en la Zona
Recreativa de Las Nieves, la Fortaleza de Chipude, El Raso de
El Quebradón, Chijeré, Enchereda, La Carbonera, Tajaqué, Laguna Grande, El
Cedro y Las Tajoras. Además, estos dispositivos están conectados con el Centro
Forestal que la
Corporación Insular tiene en San Sebastián y con el
dispositivo que tiene Parques Nacionales en el alto de El Garajonay, que
funciona durante las 24 horas del día. Asimismo, se mantienen en alerta de
forma ninterrumpida los operarios que disponen de un camión de incendios en de
Arure y otro en el Cruce de Pajarito. Toda una labor de coordinación entre
todos.
Entre las
normas que se ponen en vigor en pocos días figura la que restringe el encendido
de fuego a zonas habilitadas al efecto; impide acampar sin el permiso del
Cabildo; prohíbe el vertido o abandono de objetos; obliga a apagar
cuidadosamente los fósforos y puntas de cigarros antes de tirarlos, quedando
prohibido arrojarlos desde vehículos, o la necesidad de despejar los caminos o
pistas para facilitar labores de extinción que fueran necesarias.
Además, por razones climatológicas y de altos índices de riesgo podrá quedar
restringido el acceso y el tránsito por el monte y demás terrenos forestales
cuando así se aconseje por parte de la administraciones competentes , que podrán
ampliar las medidas restrictivas en caso necesario.
En cualquier
caso, no podemos bajar la guardia, sino todo lo contrario, pues nuestra masa
forestal tiene un valor incalculable que nunca debemos arriesgar. Y es que es
imprescindible conservar el entorno
natural, pues no debemos olvidar que el 33 por ciento de la superficie de La
Gomera goza de alguna protección medioambiental, por lo que cualquier descuido
puede acarrear consecuencias muy negativas, igual que negativos pueden ser los
despistes en las playas u otras zonas costeras. En definitiva, es necesario
actuar con mucha tranquilidad y ser muy precavidos, incluso en las piscinas,
donde se pueden registrar muchos accidentes. No hay grandes fórmulas ni nuevos
inventos. Las reglas son las que son desde hace mucho tiempo, y a ellas debemos
atenernos para mantener nuestra línea de progreso. Y de eso, los gomeros y gomeras tenemos
sobrados conocimientos.
Casimiro
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