Así se desprende del auto emitido este domingo por el
juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que ha enviado a prisión
a siete de los presuntos miembros y colaboradores del llamado 'complejo
Vizcaya', el grupo más activo y peligroso desde el final del alto el
fuego de la banda terrorista.
En junio pasado, el presunto
jefe militar de ETA, Garikoitz Aspiazu 'Txeroki', ordenó al jefe del
'comando Vizcaya', Arkaitz Goikoetxea, y Asier Borrero -un 'liberado'
del grupo que se encuentra huido- que prepararan una campaña de
atentados contra intereses turísticos en Andalucía.
Para ello,
ya habían concertado una cita en Granada, el próximo 15 de agosto, al
objeto de recibir las instrucciones para comenzar dichas acciones
terroristas.
Además de la campaña de verano de atentados en
Andalucía, se atribuye al comando la tentativa de atentado contra una
patrulla de la Ertzaintza en el Puerto Viejo de Algorta (Vizcaya)
durante las fiestas de la localidad.
En su año y medio de
actividad, la dirección de ETA también ordenó al comando realizar
seguimientos e informaciones sobre el diputado general de Álava, Ramón
Rabanera, empresas relacionadas con el Tren de Alta Velocidad y el
cuartel de la Guardia Civil de Burgos.
También se dieron instrucciones para investigar casas del Pueblo, sedes del PP y comisarías de la Ertzaintza.
El
auto del juez Garzón detalla los planes de secuestro y asesinato del
concejal del PSE de Eibar Benjamín Atutxa, quien fue vigilado entre
octubre de 2007 y abril de 2008 por Olga Comes, detenida en Francia el
pasado jueves.
Las jeringuillas y los sedantes hallados en el
zulo de Pazuengos eran para mantener sedado al concejal durante su
secuestro, para después acabar con su vida en un par de días, asegura
el escrito.
En cuanto al frustrado atentado contra el juez de
la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska, se detalla que ETA
pensaba utilizar una bomba accionada por cable para burlar los
inhibidores.
'Txeroki' ordenó a Goikoetxea y Martitegi que
cometieran el atentado en Ezcaray, lugar de descanso del juez y
escondite de parte del comando, pero no se pudo llevar a cabo porque el
magistrado no volvió a la zona.
La dirección de ETA también
encargó al comando que estudiara la posibilidad de establecer una
infraestructura estable en Portugal.
Para ello alquilaron viviendas y sustrajeron documentación y vehículos que después fueron empleados en atentados en España.
En
el auto Garzón explica que el 'comando Vizcaya' -para la banda
Askatasun Haizea- se formó en febrero de 2007 por orden del jefe
militar de ETA, "Txeroki".
En un principio estaba formado por
Goikoetxea y Martitegi, a los que se unió en abril Olga Comes, detenida
en Francia el pasado viernes junto a Asier Eceiza.
Alrededor
de este núcleo se fueron moviendo el resto de los miembros y
colaboradores del comando que, o bien participaban directamente en los
atentados, como los huidos Asier Borrero y Aitor Arteche, o ayudaban en
su realización y daban cobertura al grupo, como era el caso de las
detenidas Maialen Zuazo y Ana Isabel Prieto, quienes acogieron en su
piso al líder del comando.
Por su parte, Aitor Cotano e Iñigo
Gutiérrez, también detenidos, hicieron al menos tres traslados de
explosivos, que eran entregados en Francia por el etarra Íñigo
Zarrabeitia Salterain.
El comando contaba con al menos tres
zulos -dos en La Rioja y uno en Vizcaya- y una red de "buzones" en
Vizcaya con los que se comunicaban sus integrantes.
Tras la
operación contra el comando iniciada el pasado martes, se encuentran
huidos al menos tres miembros del 'complejo Vizcaya', para los que
Garzón ha librado órdenes de búsqueda y captura.
Además de a
Jurdan Martitegi, 'número dos' del comando, se busca ahora a Asier
Borrero -encargado de la campaña de atentados en Andalucía y autor del
atentado de Calahorra-, y a Aitor Artetxe, que participó en los
atentados con coche-bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de
Durango de agosto de 2007 y contra el Real Club Marítimo de Abra, de
Getxo.

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