|
Zaragoza/ Una vez más el cónsul de España en Agadir, José María Rodríguez Coso,
ha negado el visado a una activista saharaui de derechos humanos, en
esta ocasión a Sukeina El Idrissi, que había sido invitada por un
abogado de Zaragoza miembro del Observatorio Aragonés para el Sahara
Occidental a visitar España, donde residen algunos de sus familiares y
amigos a los que no ve desde hace años. Sukeina también había mostrado
su interés en divulgar públicamente la situación de los derechos
humanos en los territorios ocupados por Marruecos, informó el
vicepresidente del Observatorio, Luis Magrané, al Servicio de
Comunicación Saharaui en Canarias (SCSC).
La
documentación que presentó cumplía con los requisitos exigidos por la
normativa española para autorizarle la entrada, entre otros la carta de
invitación expedida por la Policía a petición del invitante, la
acreditación de medios económicos para permanecer en España durante su
estancia y un seguro de viajes, asegura el Observatorio en un
comunicado.
Como
contestación, el Consulado de España emitió "una lacónica resolución"
en la que se dice que "su solicitud ha sido denegada de conformidad con
el artículo 15 del Convenio de Aplicación del acuerdo de Shengen de 19
de junio de 1990, y el artículo 5 del Código de Fronteras Schengen".
"Dicha notificación no puede considerarse como un verdadero acto
administrativo", indica el comunicado, que explica que
"carece de la necesaria motivación, tal y como exige nuestro
ordenamiento jurídico. En todo caso, la negativa será objeto del
oportuno recurso, con la finalidad de que el cónsul pueda rectificar el
error padecido o poner de manifiesto las razones de su negativa".
Los
activistas saharauis que solicitan un visado de los consulados
españoles en Marruecos para viajar a España parecen destinados a
participar en una misión imposible, estima el Observatorio. Lograr el
permiso de entrada ya es una cuestión difícil, pero lo es aún más si
quien lo solicita es un activista de derechos humanos del Sahara
Occidental, en cuyo caso la concesión del permiso parece estar
destinada inexorablemente al fracaso. Así lo demuestra el resultado de
las peticiones presentadas por distintos activistas saharauis que han
visto rechazadas sus solicitudes en los últimos tiempos: H´mmad Hamad,
Mohamed Daddach y Sukeina El Idrissi, recuerda la organización
aragonesa.
Hace
un mes, el cónsul español en Agadir negó el visado a Sidi Mohamed
Daddach, premio RAFTO 2002 de Derechos Humanos, que había sido invitado
a participar en la Conferencia Internacional de Juristas por el Sahara
que se celebró en Las Palmas de Gran Canaria en junio pasado.
Sukeina
El Idrissi es una destacada activista saharaui de derechos humanos de
la ciudad saharaui de Smara. Nacida en 1957, cuando el Sahara era una
colonia española, ha permanecido desaparecida en diferentes cárceles
durante 12 años (Akdaz, Moulay Ali Chrif, Qalaat Magona, PCCMI).
La
primera vez, su cautiverio abarcó el periodo que va desde el 14 de
enero de 1981 hasta su liberación en 1991, y la segunda vez, permaneció
encarcelada 15 meses, desde octubre de 1992 hasta su liberación en
1994.
Durante
todo este tiempo en la cárcel, ha sido sometida a infinidad de torturas
y tratos humillantes. En la actualidad vive sometida a continua
vigilancia policial desde el comienzo de la Intifada del 2005. En su
vivienda de Smara son recibidos habitualmente los observadores
internacionales que se desplazan a esta localidad para ser testigos del
trato que recibe la población saharaui.
En
estas conversaciones los ciudadanos saharauis de la ciudad de Smara,
condenados al silencio y a una resistencia sorda, intentan que el mundo
conozca la suerte de los saharauis, su drama, narrando cómo permanecen
aferrados a la fe en la justicia en el mundo, en un intento de que su
voz llegue a la comunidad internacional, convencidos de que si son
escuchados serán comprendidos y lograrán que se haga definitivamente
justicia, recuerda el Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental.

Noticias Relacionadas:
|