|
Puerto del Rosario/ El pasado 19 de agosto se publicó en el Boletín
Oficial de Canarias, BOC, el documento para declarar la Reserva de la
Biosfera de Fuerteventura. Se abre desde su publicación un período de
información pública durante un mes, que antecede a su estudio en el
Comité MaB (Comité Hombre y Biosfera) de la UNESCO en París.
Aunque el documento inicial fue aprobado en el pleno
del Cabildo insular en marzo del 2007, y publicado en el BOC un mes
después, tuvo que ser modificado para ajustarse a la nueva Ley de
Conservación del Patrimonio Natural, y Biodiversidad. Tras su actual
exposición pública será la propia delegación española de la UNESCO que
conforma el Comité Especial del MAB, quien remita la propuesta al
primer Comité del Hombre y la Biosfera de París.
Natalia Évora, consejera de Medio Ambiente e Infraestructuras del
Cabildo, explicaba que "no sólo hablamos de una iniciativa beneficiosa
para la defensa y la conservación de los recursos naturales de
Fuerteventura, sino que pretende compatibilizar esta condición con un
desarrollo sostenible asociado a la reserva", y añadía la consejera,
"la idea no es imponer un proteccionismo exacerbado, sino que el
objetivo es integrar Reserva de la Biosfera a todos los agentes
sociales, desde los ecologistas hasta los empresarios del turismo,
prestando también especial atención a la promoción de actividades
tradicionales y antropológicas y a la investigación y la educación
ambiental".
Otro de los requerimientos incluidos en la propuesta definitiva es la
consideración del futuro Parque Nacional de Zonas Áridas de
Fuerteventura dentro del documento.
Dato peculiar en el documento de Reserva de la Biosfera de
Fuerteventura es la inclusión del espacio marino, entre 3 y 5 millas de
la costa majorera como parte de la propuesta, que según aclara el
documento no supondría una interferencia a las actividades comerciales
existentes, previéndose una serie de "pasillos de salida" que
corresponden con los puertos de Morro Jable, Gran Tarajal, Puerto del
Rosario, Corralejo y El Cotillo.
La designación de Fuerteventura como Reserva de la Biosfera
significaría la quinta de este tipo existente en Canarias, después de
Lanzarote, El Hierro, La Palma y una parte de Gran Canaria, que forman
parte de los 450 espacios, así reconocidos por la UNESCO en el mundo.
Las características de la ‘Propuesta de Reserva de la Biosfera de
Fuerteventura', se basan en tres líneas principales: Conservación,
Desarrollo, y Logística.
La línea de conservación, esta destinada a proteger paisajes,
ecosistemas, especies y variación genética, en suelos, flora, fauna,
paisaje, patrimonio cultural de la Isla, etc.
La propuesta pretende también fomentar un desarrollo económico y humano
sostenible desde los puntos de vista sociocultural y ecológico,
teniendo en cuenta los sectores de la agricultura, la ganadería y la
pesca, y garantizando la potenciación de todos los tipos de desarrollo
económico, desde la artesanía hasta el turismo.
Y el aspecto logístico esta enfocado a proyectos de demostración, de
educación y capacitación sobre medio ambiente, de investigación y
observación permanente de incidencias locales, regionales, nacionales y
mundiales de conservación y desarrollo sostenible.
Fuierteventura cumple de antemano con los requisitos para la
calificación de Reserva, en lo referido a poseer una extensión
suficientemente grande que muestra una biodiversidad en su entramado
ecológico y medioambiental, ofreciendo además la posibilidad de ensayar
y demostrar métodos de desarrollo sostenible en escala regional
La propuesta establece tres tipos de zonas que corresponden con
espacios naturales cuyos niveles de protección están ya reconocidos.
Las Zonas Núcleo, dedicadas específicamente a la conservación, y
coincide con parte de los espacios naturales que coinciden con la costa
de Barlovento. Es en este punto, que la Reserva de la Biosfera coincide
con la Propuesta del Parque Nacional de Zonas Áridas de Fuerteventura,
estableciendo como zonas de especial protección el Macizo de
Betancuria, y los parques naturales de Jandía, las Dunas de Corralejo y
Isla de Lobos.
Otra zona sería la denominada Zona tampón o de amortiguación, que
abarca la Zona núcleo y está destinada a acoger un espacio para la
formación, el turismo, la recreación, la educación y otras actividades
poco impactantes.
Y como tercera zona clave, se contempla la Zona de Transición, cuyo
objetivo sería el de potenciar el desarrollo económico y social de las
poblaciones locales bajo criterios de sostenibilidad.

Noticias Relacionadas:
|