 Las Palmas de Gran Canaria/ Esta demanda ha sido interpuesta ante
la Corte Americana en representación de las tres familias de seis de
los fallecidos en el accidente del 20 de agosto. De ellas, sólo una es
canaria, aunque esta cifra se puede incrementar. Los americanos
aseguran tener "pruebas" de que pudo existir un fallo y tras recabar
los datos oficiales estudiarán qué denuncia presentar.
El MD-82 de Spanair no desplegó los alerones, según 'The Wall Street Journal'
Los abogados estadounidenses Manuel von Ribbeck y
Mike Eidson, miembros del despacho de abogados de Chicago Ribbeck Law,
han viajado hasta Gran Canaria para informar de la presentación de una
demanda en la que solicitan información a la empresa constructora
Boeing, sobre el estado de todos los componentes del aparato que se
accidentó el pasado 20 de agosto en el Aeropuerto de Madrid.
La causa fue interpuesta en la corte americana el 3 de septiembre a
favor de las tres familias de seis de los pasajeros que perdieron la
vida en el accidente. Entre ellas sólo una es de Gran Canaria, la de
María del Carmen Herrera que perdió a sus dos hijas y nieta en la
tragedia. No obstante, y durante el día de hoy, participarán en una
reunión a la que está prevista que asistan 30 familias a las que les
expondrán las acciones que están dispuestos a emprender en su defensa.
En una rueda de prensa celebrada en la capital grancanaria, los
letrados americanos afirmaron "tener evidencias de que ha podido
existir fallos en el funcionamiento de los componentes del aparato",
según explicó Von Ribbeck. Los letrados explicaron con documentación
que el modelo MD 80 ha sufrido "fallos de diseño, eléctricos y en los
manuales" que se "suelen repetir en todos". A esto se suma el que tres
aviones Mc Donnell Douglas del mismo modelo "se han estrellado" en los
últimos once meses. El primero en Phuket, Tailandia, el segundo en
Turquía y el tercero el de Madrid.
Por ello, "solicitamos información a Boeing y a todas las empresas que
participan o lo han hecho en el proceso de construcción, funcionamiento
y mantenimiento de este aparato". Este despacho de abogados, con una
larga experiencia en la presentación de demandas judiciales por
accidentes aéreos, cuenta con el asesoramiento de Max Vermij, un
ingeniero profesional que ha diseñado un sistema de lectura de las
cajas negras.
Vermij, presente en la comparecencia ante los medios de la capital
grancanaria, afirmó que "será muy importante conocer las
conversaciones" para "establecer la secuencia completa de lo que
ocurrió antes, durante y después del accidente". Para ello, Von Ribbeck
adelantó que su empresa dispone ya de una delegación en España,
encargada de recabar toda la información oficial que sobre el accidente
se genere en este país.
Con todos los datos que obtengan "decidiremos el tipo de demanda que se
presentará" y la cuantía de la indemnización a percibir por cada una de
las personas afectadas por el accidente. No obstante Von Ribbeck
adelantó que "como mínimo, cada una debe percibir 150.000 euros sin
pedirles nada ni preguntarles nada" y a partir de ahí una cantidad
acorde con el daño sufrido "porque una vida humana es muy valiosa".
El letrado no quiso especificar qué cantidad podría ser porque en la
Corte Americana es el Jurado el que decide la cuantía de la
indemnización y de la sanción.
La elección de EEUU como sede jurídica para presentar esta causa se
basa en que la Corte Americana tiene jurisdicción sobre Boeing, la
empresa que diseñó las diferentes partes del avión. General Electric,
la dueña del aparato, así como Scandinavian Airlines y Spanair, dos
compañías que realizan vuelos a este país.

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