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ACN Press
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sábado, 06 de septiembre de 2008 |
 Las Palmas de Gran Canaria/ "Perdón por no poder proteger a su amiga". Esta fue
la frase más repetida en todas las intervenciones de los representantes
de la Comunidad Coreana en Gran Canaria durante el acto de luto en
memoria de In Sil Oh, la niña asesinada hoy hace una semana en el
barrio capitalino de La Isleta.
Estas palabras iban dirigidas a los más pequeños de
la Comunidad que hoy tenían una cita en el Colegio Santa Catalina de
Las Palmas de Gran Canaria, para asistir a la inauguración oficial del
curso de la Escuela Coreana que imparte sus enseñanzas todos los
sábados en este centro. Un acto, al que la menor In Sil Oh no ha podido
asistir.
La niña, de 11 años, apareció muerta el pasado sábado en su domicilio
de la capital grancanaria. Como presunto autor fue detenido el jueves
el ciudadano coreano, con residencia en esta capital, Sang Ok Lee,
quien desde anoche se encuentra ingresado en prisión por orden del
magistrado del Juzgado número 1 de Las Palmas. El presunto asesino está
imputado de los delitos de homicidio, agresión sexual y robo.
El cariño, respeto, dolor y consternación que sienten sus conciudadanos
por esta pérdida quedó patente desde el comienzo de la llegada de los
coreanos al centro educativo. Vestidos de luto riguroso, rostros
serios, lazos negros en las solapas y muchas coronas de flores que
fueron colocando alrededor de una imagen de la niña.
Nada más comenzar el acto con las palabras del presidente de la Junta
del Colegio Coreano, Yoon Sang Kim, las lágrimas aparecieron en los
rostros del centenar de asistentes al acto. En su intervención, Yoon
Sang, manifestó la repulsa que sienten todos ante el asesinato de la
menor y la "mucha responsabilidad" por su muerte. Como miembro de la
comunidad coreana, presidente de la Junta y como "un padre que cuida a
sus hijos" pidió perdón a In Sil, quien "no pudo terminar de florecer
en la vida".
Expresó su "vergüenza" ante los estudiantes por "no poder protegerla" e
hizo un llamamiento a que todos los adultos "estemos atentos" para que
no vuelva a ocurrir "semejante barbaridad".
Su mejor amiga, Jeny, intervino para expresar la pena que sienten todos
sus compañeros ante esta pérdida y deseó que In Sil Oh "esté en el
cielo y nos mire desde allí como un ángel de la guarda". Tras su
intervención, visiblemente emocionada y acompañada de toda la comunidad
colocó una foto de la niña en el aula a la que habitualmente asistía a
recibir sus clases de cultura coreana.
Ante dicha imagen fueron pasando cada uno de los presentes y colocando
una flor blanca, un acto tradicional en los actos de luto de esta
comunidad.
AGRADECIMIENTO A LA POLICIA
Woo Sung Chang, presidente de la comunidad coreana en Las Palmas,
manifestó ante los medios su agradecimiento ante la diligencia de la
Policía Nacional para detener al presunto culpable. "Nos sentimos
contentos por esta detención" aunque también pidió discreción "porque
aún existe el secreto de sumario" y "debemos esperar a que se
esclarezcan todas las circunstancias".
Chang reconoció no haber mantenido ningún contacto con la familia del
detenido y afirmó que "nuestro corazón está al 100 por cien al lado de
la familia de la niña fallecida". Lo ocurrido es "una tragedia" sin
igual en los cuarenta años que lleva la comunidad coreana en Gran
Canaria, donde se sienten plenamente integrados.
Muestra de ello han sido las numerosas condolencias que le han llegado
a los miembros de la comunidad coreana de parte de todos los sectores
de la sociedad canaria. Ante esta respuesta, Woo Sung Chang aprovechó
la presencia de los medios para agradecer las muestras de cariño y
solidaridad de Gran Canaria por la muerte de la niña.

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