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Puerto de la Cruz/
El concejal de Bienestar Social, Luis Miguel Rodríguez, despidió esta
mañana a los 30 niños saharauis que han pasado dos meses en varios municipios
del norte de la Isla
acogiéndose al programa "Vacaciones en paz", que organizan la Unión de Juventud del Sahara (UJSARIO) y diferentes
organizaciones de apoyo al pueblo saharaui que operan en las diferentes
comunidades autónomas. Este programa está destinado a menores que proceden
de los Campamentos de Refugiados de Tindouf (Argelia).
Las familias de acogida disfrutaron de los menores en las salidas
programadas por el Comité Puerto de la
Cruz, coordinado por el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz a través del área de
Bienestar, que engloba a familias del municipio portuense y de otras
localidades del norte de Tenerife: La Orotava, La Guancha y La Victoria. La
Asociación Canaria de Amigos del Pueblo Saharaui y la Delegación del Frente
Polisario en Tenerife coordinan asimismo el programa de acogidas.
Este año, familias y niños visitaron el Loro Parque invitados por la
dirección del conocido parque temático portuense; la Caldera, en el parque
Nacional el Teide, en una divertida jornada de convivencia; el Parlamento y el
Cabildo; y fueron recibidos en el Ayuntamiento de El Sauzal.
"Los 30 niños, con edades
comprendidas entre los 7 y los 12 años de edad, repetían en su gran mayoría la
experiencia en los mismos entornos familiares, lo cual les proporciona un mayor
arraigo. En lo que se refiere al área municipal de Bienestar Social, realizamos
un seguimiento de los menores en las respectivas familias de acogida a lo largo
de toda su estancia. Este año se ha mejorado el sistema de gestión de los
expedientes médicos, tanto aquí como en origen. Los niños vuelven a Tindouf con
una cartilla médica que permitirá su seguimiento y futuras intervenciones en
Argelia como, por ejemplo, un control de la vacunación", informa el edil
portuense.
"Durante sus dos meses en el
municipio, el Ayuntamiento pone a disposición de los niños los recursos
municipales, que incluyen el acceso al Complejo Costa Martiánez, la piscina
municipal, los cursillos de natación, etc. Pretendemos que, durante su
estancia, olviden la preocupante situación que viven en su habitual entorno y
disfruten de todo aquello de lo que se ven privados. Es un reto para nosotros
que intentamos superar cada año y una gran satisfacción ver lo felices que se
encuentran con sus familias de acogida, a las que agradecemos su desinteresada
aportación al proyecto y su generosidad", asegura Luis Miguel Rodríguez.

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