En un comunicado publicado en su página de Internet, XL informó de que se ha
declarado en bancarrota como resultado de los "precios volátiles del petróleo", la "ralentización económica", y la "imposiblidad de conseguir financiación
adicional".
La empresa precisó que todos los vuelos de su compañía aérea, XL Airways, que
vuela a 50 destinos (la mayoría en el Mediterráneo), "han sido inmediatamente
cancelados".
85.000 personas se han quedado en tierra
Según la Autoridad de la Aviación Civil del Reino Unido (CAA), unas 85.000
personas podrían haberse quedado en tierra en aeropuertos británicos y
extranjeros, en tanto que 200.000 habían hecho
reservas con el touroperador.
David Clover, portavoz de la CAA, indicó que se están organizando "vuelos de
repatriación" para los ciudadanos afectados por el colapso de XL y sus filiales,
entre las que figuran empresas como Travel City Direct, Medlife Hotels Limited y
Freedom Flights.
La ministra británica de Transporte, Ruth Kelly, subrayó que el Gobierno
proporcionará a la CAA "la asistencia operacional que necesite" para que "los
pasajeros afectados sean repatriados tan pronto como sea posible".
El grupo, la última víctima del sector que se ha visto afectada por el
encarecimiento del petróleo y la crisis económica, transportó el año pasado a
2,3 millones de clientes y tiene una plantilla
de 1.700 empleados en todo el mundo.
XL posee unos veinte aviones que prestaban servicios desde varios aeropuertos
británicos, como Gatwick (Londres), Manchester (norte de Inglaterra) y Glasgow
(Escocia), a destinos en el Caribe, el Mediterráneo, el norte de África y
Norteamérica.