 Rabat/ El rey Mohamed VI de Marruecos propuso este jueves una
iniciativa para una "regionalización avanzada" del país, que afectará
en primer lugar al disputado territorio del Sahara Occidental.
El rey ha hecho este anuncio un mensaje televisado a la nación con
motivo de la celebración del aniversario de la Marcha Verde en 1975,
tras la cual se anexionó el territorio del Sahara Occidental, que 33
años después todavía marca las relaciones entre este país y España.
Ha informado de que se creará creación una comisión multidisciplinar que deberá proponer un plan para llevar a cabo esta regionalización.
El monarca alauí expresó su "firme voluntad" de permitir a la población del Sahara Occidental la gestión democrática de sus asuntos.
Ésta se conseguirá, según el monarca, bien a través de "la puesta en
marcha de una regionalización amplia y apropiada, que proceda de
nuestra propia voluntad nacional, bien de la autonomía propuesta, una
vez que haya sido objeto de un compromiso político y que la ONU la haya adoptado como solución definitiva al conflicto".
Para que estos objetivos puedan hacerse realidad, esta reforma debe
descansar sobre los principios de unidad, equilibrio y solidaridad,
añadió el monarca. "Por unidad entendemos la unidad del Estado,
de la nación y del territorio, fuera de la cual ninguna regionalización
podría tener lugar", dijo.
"La idea de equilibrio remite a la necesidad de determinar las
competencias exclusivas del Estado y de dotar, al mismo tiempo, a las instituciones regionales de las prerrogativas necesarias para permitirles desarrollar plenamente las misiones que les sean propias", agregó.
En tercer lugar, Mohamed VI se refirió a la solidaridad nacional que
supone la "llave a cualquier regionalización avanzada". "La
transferencia de competencias a una región implica necesariamente que
ésta pueda disponer de recursos financieros provenientes del Estado y de los fondos propios", dijo el rey.
Asimismo, instó al Gobierno del país a que prepare un mapa para esta nueva ordenación territorial,
que surge, según dijo, a la espera de que se alcance una solución
internacional auspiciada por las organizaciones multilaterales.
La Marcha Verde fue una iniciativa del difunto rey Hasan II ante el proceso de descolonización que España, a instancias de la ONU, había iniciado un año antes, en 1974.
Marruecos consideró en aquella época que España preparaba la
creación de un "pequeño Estado saharaui" que estaría controlado desde
Madrid.
Hasan II dio la orden de partida a unos 350.000 marroquíes, entre
ellos muchas mujeres y niños, que cruzaron la frontera y avanzaron
hasta los muros defensivos del Ejército español blandiendo banderas
verdes del Islam, ejemplares del Corán, enseñas nacionales marroquíes y
retratos del rey.
Ocho días después, se firmaban en Madrid los Acuerdos tripartitos
hispano-mauritano-marroquíes, que establecían la evacuación de los
militares españoles y la entrega del territorio a Marruecos y
Mauritania.
El Frente Polisario, que estableció su sede en Tinduf, en el sur de Argelia, donde se refugiaron decenas de miles de saharauis, rechazó este acuerdo y
comenzó una lucha armada contra los dos países, que mantuvo contra
Marruecos hasta el alto el fuego auspiciado por la ONU, en el año 1991.
Aunque España se retiró del territorio del Sahara Occidental en
1976, este conflicto ha seguido creando fricciones entre ambos países.
En octubre de 2001, Marruecos retiró por tiempo indefinido a su
embajador en Madrid y canceló una Reunión de Alto Nivel (RAN),
calificando de "hostil" la postura española sobre la cuestión del
Sahara Occidental en la ONU, aunque finalmente se consiguieron
solventar estas diferencias.
El aniversario de la Marcha Verde coincidió el año pasado con la visita de los Reyes de España a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, los días 5 y 6 de noviembre de 2007, lo que Rabat consideró una "provocación premeditada".
El Gobierno de Marruecos anunció, el 2 de noviembre de 2007, la llamada a consultas de su embajador
en Madrid. Dos meses después, el ministro de Exteriores español, Miguel
Ángel Moratinos, visitó Marruecos y entregó una carta del presidente
del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al rey Mohamed VI.
Pocos días después, el 9 de enero, el embajador marroquí, Omar Azziman, retomó su actividad en Madrid.

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