 Las Palmas de Gran Canaria/ La UD continúa sin perder en el Estadio de Gran Canaria, pero
también prolonga una racha negativa de resultados que le hacen seguir
muy cerca de la zona de descenso. En la tarde-noche de hoy sábado los
pupilos de Juan Manuel Rodríguez igualaron a dos en un choque en que por dos
veces se vieron por debajo en el electrónico.
El partido no pudo empezar peor para la UD.
Pese a que a los cinco minutos Francis Suárez, en una genial acción individual,
sacó un gran disparo que desvió a córner Rubén Pérez y poco después Gerardo
intentó una vaselina sin éxito, fue a los 16 minutos cuando el cuadro visitante
se adelantó. Samuel hizo una absurda falta cerca de la frontal,
más absurda sabiendo que el conjunto catalán tiene a grandes lanzadores como
Campano, Jandro o Moisés, y fue el primero el que ejecutó el lanzamiento
sorprendiendo a Roberto Santamaría, que dio la impresión de que pudo hacer
más.
Con el marcador en contra la UD escuchó los primeros silbidos
ya que el público veía como su rival controlaba el esférico y jugaba casi a
placer. En el minuto 24 la UD iba a empezar a despertar. Fue tras un gran susto
en el área isleña. Mingo puso un milimétrico esférico en la frontal del
área pequeña y Moisés, con todo a favor, cabeceó alto.
La reacción amarilla fue inmediata. Dani López probó
fortuna de lejos y llevó el uy a la grada del Estadio de Gran
Canaria. A partir de ahí Las Palmas empezó a controlar algo más y
encontró el justo premio en el minuto 35 cuando Gustavo ejecutó un
córner que cabeceó Gerardo. Y la UD todavía se pudo ir en ventaja al
descanso, pero sobre el pitido final del colegiado una falta desde la frontal la
enganchó Miguel García y, tras rozar en Rubén Pérez, el esférico casi rompe el
larguero visitante.
Apenas iniciada la segunda parte el choque se puso de nuevo de
espaldas a los intereses amarillos cuando en una perfecta triangulación Gibanel
puso un balón en el área que remató a placer en boca de gol el africano Diop en
el minuto 52. Sin embargo, esta vez la reacción local llegó de forma inmediata.
Tres minutos más tarde un error en la salida de Rubén Pérez casi la
aprovecha Francis Suárez, pero su lanzamiento tras botar en el centro
se encontró con la cabeza de Tortolero cuando el balón iba camino de la red. Y
un minuto después un tremendo testarazo cruzado de Marcos Márquez se encontró
con una impresionante estirada del meta foráneo para evitar el empate.
La UD se hacía acreedora a la igualada, pero
no encontró el premio hasta el minuto 66, cuando un absurdo penalti del ex
amarillo Mairata sobre Marcos Márquez, justo delante del colegiado, lo
transformó el 'Matador' para devolver la igualada al electrónico.
Sin embargo era una noche para sufrir y Moisés estuvo a
punto de lograr el tercer tanto para su equipo en un cabezazo a
bocajarro que se encontró en su camino hacia la red a Roberto
Santamaría. Los pitos volvieron al recinto de Siete Palmas un minuto después, en
el 71, cuando Juan Manuel Rodríguez, que antes había dado entrada a Saúl y Jorge
por David García y Pablo Sánchez, sacó del terreno de juego a Francis Suárez
para dar entrada a Darino.
El Gimnástic, por momentos, volvía a llegar con peligro. Otra
falta absurda de Samuel casi la convierte de nuevo Campano,
aunque esta vez estuvo rápido López Ramos. Era el minuto 74. Un
par de minutos después fue Santamaría, poco afortunado hoy, el que no despejó
bien un balón, aunque el juez de línea señaló fuera de juego.
La UD controlaba un poco más el balón, pero sufría. Y
en el minuto 83 el colegiado Del Cerro Grande se convirtió en
protagonista al expulsar de forma más que rigurosa a López Ramos en una
jugada que acabó con el balón mansamente en las manos de Santamaría. Poco
después de nuevo se repitió la jugada entre el autor del tanto visitante y el
meta isleño, y en el 87 Gerardo tiró muy flojo desde la frontal del área.
Pero la mejor ocasión en el tramo final del choque fue
para los de César Ferrando tras un centro de Redondo al segundo palo
que remató, en lo que parecía un claro fuera de juego, Moisés, encontrándose con
la pierna de un Roberto Santamaría que, entonces sí, se convirtió en el
salvador de la UD Las Palmas, que aún así tuvo otra opción de
gol en un centro que Marcos Márquez no remató a la primera y después
Gerardo envió mansamente a las manos de Rubén Pérez.

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