 Canarias/ Orlando Cabrera, presidente de la Confederación de Pymes del
Comercio de Las Palmas (Confeco) y vicepresidente de la Confederación
Regional de Comercio de Canarias (Coreco), en declaraciones a Radio San
Borondón aseguró que la directiva europea Bolkestein aplicada en Canarias
como pretende el Gobierno autonómico conducirá al entierro y sepultura de
las pequeñas y medianas empresas.
Tras la reunión de la Comisión de la Confederación Canaria de Empresarios
para analizar diferentes temas, pero en especial el impacto que esta
directiva tendrá en el archipiélago, Cabrera asegura que esta directiva de
servicios, este anteproyecto de Ley que nos han enviado, viene a ser de
alguna manera el entierro y la sepultura de las pequeñas y medianas
empresas de Canarias.
Orlando Cabrera dijo que tras estudiar el borrador del Gobierno, lo que
les ha sorprendido en primer lugar es que dicen que la directiva que se
trasponía no permitía restricciones en canarias con respecto a los
servicios, mientras en el propio borrador se recoge que pasan de 1.000 a
2.500 metros, luego de 6.000, 9.000, etc., luego vemos que ese proyecto
de Ley sigue siendo restrictivo.
Coreco entiende que este proyecto de Ley del Gobierno de Canarias abre la
mano para que determinados sistemas de negocio puedan abrirse en Canarias
cuando antes no lo podían hacer, véase tiendas de saldo y descuento duro,
así como que los centros comerciales que tenían a lo mejor 5900 metros,
luego se han medido y se pasaban a 7.000 metros, los pasan a 9000 para que
también tengan entrada.
Ven que así como hay determinados tipos de comercio como por ejemplo los
mayoristas, moniristas, interior y exterior, el terrestre, el marítimo y
el aéreo, por cuenta propia, por comisión o por talento, existen también
diferentes sistemas de comercio como por ejemplo el mercantilismo, el
colonialismo, el capitalismo, y ahora hemos llegado a lo que denominan el
liberalismo vulgar, un término acuñado por Kevin Carson, que se refiere a
una ideología que utiliza el ideal de un libre mercado como base de la
defensa de la desigualdad económica y social, es decir, está marcada por
una fuerte tendencia al elitismo o a la justificación de modelos
autoritarios del Gobierno en favor de grupos empresariales.
Según Cabrera, puede decirse también que el liberalismo vulgar considera
libre empresa el favor gubernamental a las elites empresariales,
conclusiones a grosso modo de lo que han extraído del proyecto de Ley del
Gobierno.
Orlando Cabrera explica que allá por los inicios de los años noventa se
empezó a punto avisor sobre la llegada de los grandes distribuidores y
tiburones empresariales que venían a Canarias a instalarse con sus
negocios, se recomendó la unidad en función de agrupar a todo el pequeño y
mediano comercio para crear sectores de compra, para crear grandes
superficies, etc., pero este es un mundio tan diversificado, tan
segmentado, ya que hablamos de islas, que fue harto difícil conseguir la
unidad comercial, al tiempo que les decían que había que perfeccionar y
ser competitivos, pero cómo podían lograr estos objetivos si la
distribución de cualquier multinacional de estas que viene de afuera de
Canarias tiene economía de escala.
Afirma que en muchas ocasiones han acudido a pedir apoyos a las
instituciones, al Gobierno de Canarias y al del Estado, y a penas han
recibido ayudas, en este caso, las ayudas más pequeñas para el mediano y
pequeño comercio y las mayores para estas multinacionales, entre otras
cosas porque una empresa de la gran distribución emite por ejemplo
publicidad, la cual se hace a nivel estatal, con lo cual en Canarias la
publicidad le saldrá mucho más barata, aquí es en donde radican los
enfrentamientos que tienen a la hora de decidir cuándo son las fechas de
rebajas, ya que las pymes entienden que hay rebajas todo el año porque
realizan ofertas, promociones, etc.
Todo eso los hacen estas grandes multinacionales porque quieren hacer sus
campañas en función de la nación, no de las islas Canarias, y en este
sentido, afirma que el Gobierno de Canarias, que en un 50% del pacto dice
llamarse nacionalista, resulta que no se sabe dónde está el verdadero
nacionalismo que defienda al territorio canario y a las empresas canarias,
porque todas esas grandes multinacionales de la distribución que llegan y
se implantan aquí, estiran sus redes, arrastran con todo y dejan
esquilmado todo lo que encuentran por delante.
Lo que ocurre en estos tiempos de crisis se han dado cuenta de que todo
aquel humo que se vendió, en donde se dijo que la llegada de las
multinacionales abaratarían el mercado porque eran competitivas, con el
tiempo se ha demostrado que no es así, hasta el punto de que a día de hoy
la cesta de la compra en Canarias es de las más caras del Estado español.

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