Tanto en las sedes del Gobierno de Canarias, como en el
Parlamento, Cabildos y Ayuntamientos, numerosas personas salieron a
las puertas para sumarse al silencio por Ignacio Uría.

Desde el Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior (CC) manifestó su
"máxima repulsa" al atentado y consideró "lamentable que sea la
segunda vez en poco tiempo que tengamos que vernos aquí".
"No podemos hacer mucho contra estos actos de terrorismo", añadió
Melchior, "pero deseamos que vuelva un periodo de paz para todos y
sobre todo que entendamos que en un estado democrático todas las
ideas valen pero hay que defenderlas con el diálogo".
El presidente tinerfeño mostró también su solidaridad y apoyo a
la familia del empresario asesinado, así como unió su dolor al de
"todos los ciudadanos y al de todos los demócratas".
Desde el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, la alcaldesa
en funciones Teresa Morales (PSOE) dio el pésame de la ciudad de Las
Palmas de Gran Canaria a la familia del fallecido, "una víctima más
de ETA", dijo, y mostró el agradecimiento "a todas las personas de
bien que han participado en estos cinco minutos de silencio".
Teresa Morales expresó su confianza en que la serenidad y el
trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "acabarán
con esta lacra."
Incidió en que "es la unidad de todos los hombres y mujeres de
bien de este país" lo que hará "que acabemos de una vez por todas
con esto que llevamos sufriendo tantísimos años".