 Las Palmas de Gran Canaria/ Cada año se registran 60 nuevos casos de cáncer
infantil (de 0 a 14 años) en Canarias. Sólo de agosto a diciembre, se
han dado 12 nuevos casos en la provincia de Las Palmas, que son
atendidos en el hospital Materno Infantil. Para estos niños y para sus
familias, está la 'Asociación padres unidos. Pequeño valiente'.
Según la tesorera, Pino Santana, "a nivel médico
estamos muy bien cubiertos en la Isla", pero hay otro tipo de
necesidades, tanto económicas como emocionales, que desde la Sanidad
pública o no se cubren o tardan mucho tiempo en tramitarse todos los
formularios necesarios.
Como ejemplo, puso los audífonos y los carros especiales que necesitan
muchos de los niños enfermos de cáncer por pérdida de audición o de
psicomotricidad. La subvención de estos aparatos puede tardar un año en
hacerse efectiva para unidades familiares en la que uno de sus miembros
"ha tenido que dejar de trabajar para estar con el niño".
A la enfermedad, en algunos casos hay que añadir la necesidad de
traslado desde Fuerteventura y Lanzarote a Gran Canaria y, todavía
peor, desde Canarias a la Península para trasplantes o tratamientos
especiales. En estos casos, "además del desgaste, hay un problema
económico" por el alojamiento, que solventan con la ayuda de otras
asociaciones, y por el desplazamiento de toda la familia en fechas
especiales para el niño enfermo, como su cumpleaños.
EMOCIONAL
Pero además, desde la asociación, creada hace dos años, se intenta
ayudar, tanto al niño como a su familia, a llevar la enfermedad "lo
mejor posible" a través de distintas actividades. "Cuando cae un niño
enfermo de cáncer, cae toda la familia enferma", asevera Santana, por
lo que supone la enfermedad.
Por eso, se intenta ayudar al adulto para que "intente llevarlo con
normalidad, ser positivo y activo, no asustarse con la palabra 'cáncer'
porque se puede curar, y no aislar al niño porque puede convivir con
los demás niños" a pesar de su enfermedad. Se trata, dice, "de luchar
por él y por ti".
Actualmente, la asociación sólo cuenta con una trabajadora social, pero
esperan conseguir este año que viene, cuando ya pueden solicitar
subvenciones al haber superado los dos años de creación, un psicólogo
que ayude, por ejemplo, a los adolescentes que caen enfermos.
"Con los jóvenes nos queda un trabajo muy duro" porque a la enfermedad
se añade la problemática de una edad considerada complicada por la
adolescencia. Estos jóvenes "rechazan la enfermedad y a nosotros,
llegándose a aislar", por lo que es importante el apoyo.
FAMILIA
En cuanto a la familia, suelen ser los hermanos del niño enfermo los
que más sufren porque viven tanto "la ausencia del hermano como la de
los padres porque están con el enfermo". Por eso, es importante, "que
el hermano viva también la enfermedad, no aislarlo de la situación",
sino contarle la enfermedad y lo que pasa, ya que desgraciadamente no
todos los niños superan la enfermedad.
Muchas parejas también se ven afectadas. Un hijo enfermo de cáncer "es
una situación límite, estresante, que no sabes nunca por dónde va a
salir". "Estas cosas o une más o desunen", por lo que, "aunque es más
llevadero entre dos", muchas parejas se resienten de la situación y
acaban separándose.
Pero también existe 'otra' familia: la del hospital, donde el niño
puede estar ingresado largos periodos. Desde 'Pequeño valiente' se
destaca que la unidad de oncología del hospital Materno Infantil de
Gran Canaria "es nuestra casa, nuestra familia".
Los profesionales del hospital "trabajan igual de bien con los niños
que con los padres", a quienes "animan y relajan" siempre que lo
necesiten, además de explicarles todo lo que rodea la enfermedad del
hijo de forma que "tú lo puedas entender".
Fue, precisamente, desde esta unidad de oncología desde donde se animó
a los padres a crear 'Pequeño valiente', que en sus dos años de
andadura ya cuenta con 175 socios (calle Galo Ponte, 8, 2º izq,
teléfono 928249144, www.pequevaliente.com).

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