En
1985 se celebró el primer
Festival, un encuentro que
fue aumentando de calidad,
ampliando repertorio y
paseando por las Islas los
nombres más conocidos de la
música clásica: Plácido
Domingo, José Carreras,
Mstislav Rostropovich,
Krystian Zimerman, Maria
Joâo Pires, Carlos Kleiber,
Claudio Abbado, Riccardo
Muti, Carlo Maria Giulini,
Daniel Barenboim, Colin
Davis, John Eliot Gardiner,
Esa-Pekka Salonen, Kurt
Masur, André Previn,
Wolfgang Sawallisch,
Riccardo Chailly, Bernard
Haitink, Sergiu Celibidache
y Sir Georg Solti, entre
muchos otros.
Desde 1990
el Festival aplicó una
política de encargos
directos a compositores
canarios, peninsulares y
extranjeros dando lugar a
estrenos mundiales algunos
de los cuales han llevado
el nombre del Archipiélago
a las salas de concierto
más importantes del mundo
junto a las firmas de
Luciano Berio, Arvo Pärt,
Sofía Gubaidulina, Wolfgang
Rihm, Krzysztof Penderecki,
Hans-Werner Henze, Joan
Guinjoan o Karlheinz
Stockhausen. Nómina, como
Nebot decía, “que levanta
fiel acta de la importancia
del Festival para la
creación musical
contemporánea”.
En esta XXV
edición, el Gobierno
canario, a través de la
Consejería de Educación,
Universidades, Cultura y
Deportes que dirige
Milagros Luis Brito, se
suma a los homenajes
póstumos dedicados a Rafael
Nebot reconociendo su labor
y dedicándole el concierto
inaugural del XXV, certamen
que dirigió durante los
primeros 22 años de
andadura. Rafael Nebot (Las
Palmas de Gran Canaria,
1951) murió el pasado mes
de agosto tras una larga
enfermedad, siendo entonces
director general del Teatro
Pérez Galdós.

El
concierto inaugural del XXV
Festival de Música de
Canarias tendrá lugar este
viernes en el Auditorio de
Tenerife y el sábado en el
Auditorio Alfredo Kraus
(Gran Canaria), y estará
protagonizado por la
Orquesta Sinfónica de
Tenerife, que interpretará
las piezas Rosamunda, de F.
Schubert y el Requiem, de
G. Ligeti.