La comisión
de Peticiones examinará la
queja presentada por la
plataforma contraria a la
construcción del puerto y
Meyer, coordinador del
partido Grupo Confederal de
la Izquierda Unitaria
Europea/Izquierda Verde
Nórdica (GUE/NGL) para esta
comisión, "estará
presente en el
debate", según un
comunicado.
Para Meyer,
"el puerto de
Granadilla es una obra
innecesaria y con un
negativo impacto
medioambiental y graves
repercusiones sobre la
economía de la
zona".
El
eurodiputado sostiene que
"la Comisión
Europea" le confirmó
"personalmente hace
varias semanas que los
fondos FEDER no fueron
concedidos en ningún
momento para este proyecto,
puesto que las autoridades
responsables nunca llegaron
a presentar su
solicitud".
Por ello,
subraya que el
"gobierno de Canarias
debe entrar en razón,
escuchar a sus ciudadanos y
dar marcha atrás ante un
proyecto que vulnera
gravemente la normativa
comunitaria y que es
radicalmente rechazado por
el pueblo
tinerfeño".
"El
pasado 14 de marzo, la
multitudinaria
manifestación que recorrió
las calles de Santa Cruz
mostró que la ciudadanía de
Tenerife se opone
frontalmente a la
construcción del puerto,
que dañaría la economía de
la zona, basada en el
turismo, debido a su
impacto medioambiental y
visual", continúa la
nota.
Además,
"las obras de este
nuevo puerto exigirían la
recalificación de terrenos
protegidos como zona
LIC", por lo que
considera que "es
incomprensible que bajo
estas circunstancias se
mantenga la consideración
de interés público de
primer orden". Debido
a esto, "solicitaremos
nuevamente a la Comisión
que tome medidas para
modificar el dictamen que
concede al puerto de
Granadilla esta
consideración", según
Meyer.
El
eurodiputado se muestra
convencido de que "la
Comunidad europea está muy
sensibilizada con los
desmanes urbanísticos y el
modelo de desarrollo
insostenible que se ha
desarrollado en España,
como demuestra la
aprobación del Informe
Auken". En este
sentido, Meyer opina que
"Europa no va a dar
luz verde a la construcción
del puerto de
Granadilla".