Recibidos a pie de muelle por la máxima autoridad local, el
alcalde Jerónimo Saavedra, quien hizo entrega a Melchor, Gaspar y
Baltasar de la llave de la ciudad para que por la noche puedan
depositar sus regalos en las casas de todos sus habitantes, según
explicó, los Reyes Magos despertaron fuertes ovaciones y encendidas
ovaciones entre el multitudinario público que les esperó.

Un público que llenó no sólo la plataforma del Muelle Santa
Catalina sino también zonas aledañas del cercano Parque de igual
nombre y de la Avenida Marítima de la ciudad, agravando en buena
medida las dificultades en el tráfico de vehículos en la zona que ya
se registraban a esa hora, el mediodía, por la alta concentración de
coches con gente de compras.
La cita del recibimiento a Sus Majestades había comenzado, en
todo caso, bastante antes, pues la llegada de Los Reyes Magos estuvo
precedida por un pasacalles infantil y fuegos artificiales.
Tras bajar de tres remolcadores en los que llegaron a la capital
isleña y saludar al alcalde y a los congregados para verles,
Melchor, Gaspar y Baltasar partieron luego a descansar, antes de
recorrer esta tarde las calles de la ciudad en la Cabalgata,
acompañado por un cortejo de coches antiguos.