 Candelaria/
Unas 6.000 personas han acudido este domingo a la Villa de
Candelaria para celebrar el Día de la Patrona de Canarias, una fiesta que se
tuvo que posponer el pasado martes debido al temporal que asoló Tenerife.
Los
actos han comenzado a las 11:30 de la mañana con la procesión cívica de
traslado del escudo del municipio desde el Ayuntamiento hasta la
Basílica de
Candelaria, que ha presidido el alcalde José Gumersindo García y en la
que han
participado la Corporación municipal así como autoridades civiles y
militares
insulares y regionales.
En la procesión cívica, acompañada por la banda de música
Las Candelas de Candelaria y la Banda Municipal de Santa Cruz de
Tenerife,
también han estado presentes, vestidos de gala, miembros de la Policía
local de
Candelaria y de la capital tinerfeña, pues hay que recordar que la
Virgen
morenita es alcaldesa honoraria de Santa Cruz de Tenerife.
A las doce del mediodía la procesión cívica hizo su entrada
en la Basílica, donde el prior y el subprior del Convento, Fray Alexis
González
y Fray Jesús Mendoza, respectivamente, daban la bienvenida a las
principales
autoridades. A la concelebración eucarística, que presidió el obispo de
Tenerife, Bernardo Álvarez, asistieron además de la Corporación
municipal, el
presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, el vicepresidente y
consejero de Economía y Hacienda, José Manuel Soria, la consejera de
Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentación,
Pilar Merino, la vicepresidenta
del Parlamento canario, Cristina Tavío, el presidente del Cabildo de
Tenerife,
Ricardo Melchior y varios consejeros insulares; el teniente general José
Ignacio Medina Cebrián, jefe del Mando de Canarias, acompañado de otras
autoridades militares. Además, acudió una representación de los
ayuntamientos
de la Isla y del cuerpo consular.
En el comienzo de la Eucaristía, que tuvo lugar en un
templo lleno de fieles, el obispo de la Diócesis Nivariense agradeció a
la
Virgen de Candelaria que la "avalancha de agua" del pasado lunes, 1 de
febrero,
no haya afectado a las personas. Ya en la homilía, Bernardo Álvarez,
habló de
Jesús como luz salvadora del mundo y tuvo palabras de recuerdo para el
pueblo
de Haití.
"Seamos la luz para el mundo y la vela que ilumine a la
población de Haití, que ha sido víctima del terremoto", afirmó el
obispo,
indicando que la colecta de la Eucaristía así como de todas las iglesias
de la
Diócesis se destinaba a Cáritas de Haití.
Una vez concluyó el acto religioso, se bendijeron las
candelas -que debía haberse realizado el pasado lunes y que también se
suspendió por el temporal- y la Virgen de Candelaria salió en procesión
bajo
vítores, repique de campanas y el himno de España para recorrer la Plaza
de la
Patrona de Canarias y regresar de nuevo a la Basílica.
El alcalde de
Candelaria, José Gumersindo García, agradeció la presencia de las
autoridades
"que han compartido con el pueblo de Candelaria el día importante de las
fiestas de la Virgen". Y el presidente del Gobierno de Canarias, Paulino
Rivero, manifestó una vez terminó la procesión, que a La Candelaria le
había
pedido salud y trabajo y que coincidía plenamente con las palabras del
obispo
de Tenerife: "hay que agradecer a la Virgen que no haya víctimas por la
riada
que afectó sobre todo a Santa Cruz y a La Laguna, donde se recogieron
más de
200 litros por metro cuadrado". De hecho, afirmó que "parece que ha
habido una
mano especial que ha protegido a las personas para que no sufrieran
ningún
daño" ya que -añadió- "todo lo demás: carreteras, vías del tranvía,
etcétera,
es recuperable".

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