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Las Palmas de Gran Canaria/ El año 2009 será
"bastante malo" en términos económicos para Canarias porque "no se
aplican medidas" correctoras para paliar los efectos de la coyuntura
de crisis en las Islas, que persistirán hasta 2010, ni se acomete la
necesaria flexibilización del mercado laboral, vaticinó hoy la CCE.
Así lo manifestaron hoy en una rueda de prensa el presidente y el
secretario general de la patronal de Las Palmas, Sebastián Grisaleña
y José Cristóbal García, tras dar a conocer el informe anual de la
economía canaria relativo a 2008.
Canarias cerró el pasado año con una tasa de paro del 21,2 por
ciento de la población activa, lo que supuso 202.993 parados
registrados en las oficinas del INEM, un 28,2 por ciento más que en
2007, y con un PIB del 1,3 por ciento, frente al del año anterior,
que fue del 3,6 por ciento.
La licitación pública cayó un 15,9 por ciento y las dotaciones a
la RIC con cargo al ejercicio fiscal de 2007 disminuyeron un 42,4
por ciento.
El sector agrícola destruyó 8.600 empleos; la industria ha
perdido entre el primer trimestre de 208 y el primero de 2009
12.800, la construcción registró el pasado año 52.000 puestos de
trabajo menos, mientras que los servicios acumulan los 22.600
destruidos el pasado año más los 15.400 que se han perdido en los
tres primeros meses de éste.
Respecto a la recaudación tributaria, el informe presentado hoy
por la CCE refleja un descenso general del 16,6 por ciento en 2008,
que fue más intenso, del 19,23 por ciento, en la tributación
indirecta.
El IPC de diciembre de 2008 fue del 1,6 por ciento, mientras que
el de mayo de 2009 fue de -1,2 por ciento, lo que, sin embargo, no
refleja un peligro de deflación a corto plazo, según afirmó García,
quien indicó que conforme avance este año y remita el efecto
estadístico causado por el "shock" del petróleo es previsible que se
produzca una corrección al alza de los precios.
El informe de la CCE pone de manifiesto que el peso de la
Sociedad del Conocimiento y la I+D+I en el PIB canario sigue siendo
muy inferior al nacional, el 0,64 por ciento, frente al 1,27 por
ciento, y subraya la necesidad de implantar con urgencia esta
cultura y sus herramientas en la pyme de las Islas.
Respecto a lo que ocurrirá en los próximos meses, tanto Grisaleña
como García coincidieron en que la crisis económica atraviesa por su
fase más crítica y en que 2009 será un año bastante malo porque no
se han aplicado a tiempo medidas correctoras, sobre todo, en el
mercado laboral, que es donde más hacen falta, ya que es en el
empleo donde esta coyuntura afecta más a España y a Canarias.
Un buen ejemplo de ello es que Alemania, con una pérdida
interanual del 6,9 por ciento del PIB en el primer trimestre de 2009
es capaz de crear empleo, mientras que España, con una reducción del
3 por ciento, lo destruye.
Para la CEE la necesaria reforma laboral que precisa España,
dejando de lado el coste del despido, pasa por reducir la
segmentación del mercado de trabajo; reactivar el contrato a tiempo
parcial y que haya una menor rigidez normativa en la reducción de
las jornadas laborales para prevenir consecuencias extintivas de las
relaciones laborales y que cobre así un mayor relieve el principio
de autonomía de las partes.
Además, a juicio de la patronal, se debe disminuir la rigidez y
el grado de intervención en la gestión de las ETT, al tiempo que, en
el marco de la negociación colectiva, se han de flexibilizar las
cláusulas de descuelgue salarial en las situaciones de riesgo de la
empresa.
La CCE también aboga por el fomento de la llamada flexiseguridad,
al considerar que el sistema de relaciones laborales no debe
garantizar un puesto para toda la vida, sino un flujo continuo de
ingresos, aseveró García.
Sobre las iniciativas anunciadas ayer por José Luis Rodríguez
Zapatero para reactivar la economía canaria, el presidente de la
CCE, Sebastián Grisaleña dijo que la visita del presidente junto a
tres ministros ha sido una "buena noticia", si bien afirmó que el
sector empresarial de las Islas "esperan con los brazos abiertos"
las medidas del llamado Plan Canarias.
De esta forma, Grisaleña prefirió ser prudente y esperar a lo que
se decida en octubre en el Consejo de Ministros que se celebrará en
Canarias para valorar el alcance de las acciones incluidas en este
plan.
El presidente de la patronal de Las Palmas consideró que el paro
desproporcionado que se registra en las Islas y la preocupante falta
de liquidez de sus pymes y autónomos requieren de una importante
inyección económica.
Por otra parte, el secretario general de la CCE, aludió a la
necesidad de consolidar, en los ámbitos estatutario, constitucional
y comunitario, la plena vigencia de los principios básicos sobre los
que se asienta el REF, dado el "desconocimiento absoluto" que tienen
del mismo muchos ministros, lo que da lugar a continuas trabas
burocráticas y a una "sensación de que, por solidaridad, se regala
un dinero", que es un derecho que reconoce a Canarias el tratado de
la UE por su condición de RUP y que ha servido para "capitalizar a a
empresa" de las Islas.
García y Grisaleña aseguraron que el desconocimiento de "esta
especialidad canaria" por parte de algunos ministros españoles ha
hecho, por ejemplo, "que se hayan cargado la RIC por las enormes
trabas burocráticas y pegas constantes" que se han puesto "a unos
instrumentos que todos los canarios tienen muy claros" porque son
auténticos dinamizadores de la economía regional.

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