 Madrid/ El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, aseguró hoy que
"ninguna" entidad financiera española está "en situación de riesgo" de
quiebra o insolvencia como la que sufren las de otros países europeos,
y añadió que no cree que "ninguna pueda llegar a verse en esa
situación".
En su intervención en el segundo Foro de las Cajas de Ahorros, Solbes
advirtió en cualquier caso de que "de mantenerse el ritmo de
crecimiento de activos dudosos", en alusión a la morosidad, las
entidades "tendrán un deterioro significativo en sus resultados".
Ante
el incremento de la morosidad y de la situación de incertidumbre,
recomendó a las entidades que mantengan una gestión adecuada de sus
riesgos, que intensifiquen aún más su control de costes y hagan una
gestión eficiente.
Asimismo les pidió que informen con
transparencia sobre los riesgos a los que están expuestas y que
refuercen sus recursos propios.
El vicepresidente señaló que
el sistema financiero español "dispone de una gran capacidad para
prevenir y gestionar una situación de dificultad", y aunque las
entidades del país "no se encuentran en una situación comprometida", el
Gobierno ha decidido tomar medidas excepcionales para evitar llegar al
momento "extremo" que están viviendo los bancos de otros países.
Solbes
defendió estas dos medidas -el incremento de las garantías de los
depósitos y la creación de un fondo para comprar activos a bancos y
cajas- como las adecuadas para este momento, además de porque siguen
las recomendaciones del Ecofin -consejo de ministros de finanzas de la
UE- y "respetan el principio de coordinación a nivel europeo".
En
cualquier caso reiteró que el aumento de las garantías de los depósitos
"no era en principio necesario" en España porque dichos ahorros "no
corren ningún riesgo", aunque la medida es conveniente para evitar una
preocupación "comprensible" que se empezaba a generar.
Además
expresó su deseo de que la actuación de los bancos centrales -que ayer
bajaron los tipos de interés en una acción mundial coordinada- tenga
sus efectos y no sea necesario utilizar el fondo de 30.000 millones con
cargo al Tesoro para comprar activos. "Si al final no hay que
utilizarlo lo consideraría un gran éxito", añadió.
Reiteró que
este fondo no costará recursos adicionales a los contribuyentes y su
objetivo no es el de ayudar a los bancos y cajas, sino contribuir a
paliar el fallo de los mercados, y evitar así un mayor impacto
restrictivo sobre la actividad y el empleo, que no obstante, reconoció,
podría producirse si se prolonga la actual "sequía" de los mercados.
Solbes
señaló que las medidas extraordinarias que muchos países han tomado en
las últimas semanas, con la compra de activos de mala calidad, la
imposición de fusiones entre entidades o la garantía plena de todos los
depósitos "no están siendo suficientes para restablecer la tranquilidad
en los mercados".
Por eso consideró necesario un "enfoque más
general" para afrontar la crisis financiera, con actuaciones para
devolver la normalidad a los mercados y no sólo centradas en resolver
la solvencia de las entidades.
En este sentido, valoró la
coordinación europea del último Ecofin y también la de los bancos
centrales en su actuación de ayer, si bien lamentó que acciones
coordinadas como éstas no llegasen antes, y criticó que los criterios
globales no estén "exactamente definidos" para establecer iniciativas
conjuntas.
El vicepresidente segundo volvió a insistir en que
España cuenta con un sistema financiero "muy sólido" en el que "ocupan
un lugar destacado las cajas", a las que definió como "entidades
solventes" y "sin apenas exposición directa a activos tóxicos".
Dicha
solvencia, añadió, "no es casualidad" y se debe al trabajo de muchos
años y a la "estricta" supervisión del Banco de España.

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