La defensa amarró el pase a la primera semifinal olímpica de España
desde Los Angeles'84, que abrió las puertas de la única final de la
historia con un triunfo sobre la mítica Yugoslavia de la década de los
ochenta. Hace cuatro años, en Atenas, el estadounidense Stephon Marbury
bombardeó a la selección nacional desde el arco de triples y le endosó
la única derrota del campeonato. Eran los cuartos y bajó a España al
séptimo puesto.
Luego se repartieron el oro Argentina e
Italia, dos equipos que habían sido cómodamente derrotados por los
hombres que entonces dirigía Mario Pesquera en la primera fase. El
revés frente a los Estados Unidos escoció mucho. Marcó al equipo a
sangre y fuego. Tanto, que ha estado cuatro años deseando regresar a
los cuartos de final olímpicos para limpiarse el alma de aquella triste
noche ateniense.
Los Juegos han sometido a los campeones del
mundo a todo tipo de pruebas, desde un debut contra los subcampeones
mundiales (Grecia), hasta una remontada y un triunfo en la prórroga
frente a los anfitriones (China), un duro correctivo ante los Estados
Unidos y, fuera de la propia competición, numerosas complicaciones
físicas de distintos hombres.
El caldo de cultivo ha
contribuido, por tanto, a que los internacionales de Aíto García
Reneses esperasen a Croacia con las garras afiladas. Sin olvidar que
los hombres de Jasmin Repesa les ganaron por un punto en el último
partido de la primera fase del Europeo 2007, en Sevilla, mediante un
triple sobre la bocina del madridista Marko Tomas.
España les
tenía ganas y tenía ganas a la eliminatoria de cuartos. Quería sacarse
dos espinas profundamente clavadas, evitar que se enquistaran. Extrajo
la cabeza de ambas con defensa y un Pau Gasol rompedor dentro de la
zona croata desde el primer balón. Croacia, sin Marko Popovic por
lesión -fascitis plantar en el pie izquierdo-, chocaba una y otra vez
con el muro levantado delante del aro español.
En zona, en
individual o, incluso, en presión en todo el campo, la selección
nacional asfixió al peligroso conjunto de Jasmin Repesa, liberado de
cualquier presión desde que consiguió clausurar doce años de ausencia
en los Juegos -no participaba desde Atlanta'96- a través del
Preolímpico de Atenas.
Pau Gasol disputaba el partido número
cien con la camiseta de la selección español y lo celebró a lo grande.
En el primer tiempo jugó doce minutos y anotó catorce puntos, un
promedio superior al punto por minuto. Se sentó en el banco con diez
puntos de renta para España y el choque encarrilado (29-19).
Enfrente,
Repesa hurgaba en el banquillo para dar con un quinteto capaz de
erosionar la defensa de los campeones mundiales. Enseguida recurrió a
Zoran Planinic pese a que éste sufría las secuelas de un hematoma en la
cadera izquierda ante Lituania. No dio con la tecla.
Pero no
sólo por la baja de Popovic. También por el eficaz trabajo de
protección español, que mantuvo a Croacia con una sola canasta en juego
hasta el minuto siete -obra de Marko Banic (12-4)- y borró del
encuentro a Tomas (cuatro puntos hasta el intervalo). La formación
nacional agarró el pase a semifinales y no lo soltó.
Además,
la principal virtud de los croatas, el tiro de larga distancia, también
fracasó contra la actividad defensiva española (uno de once a los
veintiséis minutos). Todos los aspectos del encuentro, ya fueran
emocionales o numéricos -pese a que las estadísticas daban poco lustre,
con porcentajes en la lanzamiento más bien normalitos tirando a flojos-
sonreían a España.
Un 47-28 (m.26) plasmó la máxima diferencia
del choque ya dentro del tercer cuarto. Croacia empezó a desesperarse,
a pensar que la única opción que le quedaba consistía en endurecer el
juego, en llevar el juego al terreno de lo físico. Con dos de trece en
triples (50-36 m.29), poco más podía intentar.
Ahora, España
tardó en cerrar la contienda. Pudo haberlo hecho en el tercer periodo,
pero lo dejó pendiente (51-38) y un triple de Marko Tomas en la salida
del último corte (51-41) sugirió unos segundos de duda que,
inmediatamente, volaron al limbo en sendas acciones de Rudy Fernández,
Pau Gasol y Alex Mumbrú (59-41 m.32).
España ya no volvió a
complicarse la vida. Caminó con paso firme hasta las semifinales. Puso
un pico de veintidós tantos en el marcador (63-41 m.35) y accedió
plácidamente a las semifinales. Otros cuartos malditos, los olímpicos,
han terminado bajo el pie de la selección española.
- Ficha técnica:
72 - España (22+15+14+21):
Ricky Rubio (3), Rudy Fernández (8), Jiménez (-), Garbajosa (8), Pau
Gasol (20) -cinco inicial-, Mumbrú (7), Calderón (10), Berny Rodríguez
(-), Reyes (13), Raúl López (-), Marc Gasol (3) y Navarro (-).
59 - Croacia (11+15+12+21):
Ukic (7), Rozic (4), Tomas (7), Banic (15), Barac (-) -cinco inicial-,
Prkacin (1), Kus (7), Planinic (12), Nicevic (2) y Loncar (4).
Árbitros: Zavlanos (GRE), Sudek (SVK) y LaMonica (ITA). Sin eliminados.
Incidencias:
encuentro correspondiente a las eliminatorias de cuartos de final del
torneo de baloncesto femenino de los Juegos Olímpicos de Pekín 2008
disputado en el pabellón Wukesong ante unos 11.000 espectadores.
El
Duque de Lugo, Iñaki Urdangarín, y el secretario de Estado para el
Deporte, Jaime Lissavetzky, presenciaron el encuentro desde el palco en
compañía del presidente de la Federación Española de Baloncesto, José
Luis Saez.